El Riesgo País saltó a 939 puntos y roza la zona de default

Los bonos argentinos sufren caídas de hasta el 3% por la desconfianza en el plan Caputo-Milei. El fin del swap estadounidense y los fuertes vencimientos de deuda agravan la tensión financiera.

Redacción RPD
7 nov 2026 · 15:25 · 4 min de lectura
El Riesgo País pone en jaque la economía argentina

El mercado financiero volvió a propinar un duro revés al esquema económico encabezado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.

En una jornada signada por una fuerte liquidación de activos nacionales, el índice de Riesgo País que elabora la banca de inversión JP Morgan experimentó un vertiginoso salto y alcanzó este viernes la alarmante cifra de 939 puntos básicos.

Este indicador, que mide la sobretasa que debe pagar la deuda soberana en comparación con los títulos del Tesoro de Estados Unidos, trepó en un solo día desde los 852 puntos del cierre anterior —un salto relativo superior al 8%— y volvió a ubicar al sistema financiero argentino a las puertas de la franja crítica de default, fijada técnicamente por los operadores al perforar el techo de los 1000 puntos.

La escalada hasta los 939 puntos básicos actuales confirma el sostenido proceso de deterioro en la percepción de los inversores internacionales.

Hace apenas cuatro meses, en julio, el riesgo país argentino había tocado un piso de 400 puntos, impulsado por las expectativas iniciales de consolidación fiscal.

Sin embargo, desde aquel piso histórico, el indicador encadenó un rally alcista ininterrumpido que refleja las crecientes dudas sobre la sostenibilidad del programa macroeconómico y la escasez de divisas en las arcas del Banco Central para afrontar los compromisos de deuda externa.

El desplome de la jornada no se limitó al indicador de riesgo: los títulos públicos nominados en dólares registraron caídas promedio del 3%, acompañados por un marcado retroceso en las acciones que cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (S&P Merval) y en los certificados ADRs de empresas argentinas que operan en Wall Street.

El factor determinante que disparó la desconfianza en las últimas horas se vincula con el escenario geopolítico.

La derrota del partido de Donald Trump en las recientes elecciones de medio término en Estados Unidos puso un freno definitivo a la expectativa del mercado sobre un eventual rescate financiero extraordinario o la activación de una línea de swap bilatateral entre la Reserva Federal y la Argentina, una herramienta que el Gobierno observaba como un seguro contra corridas cambiarias similares a la acontecida en las legislativas de 2025. Sin ese paraguas de contención externa, los analistas internacionales ven un marco de pronunciada debilidad en la gobernabilidad y en la liquidez de la plaza local.

El foco de fricción radica en el ajustado cronograma de vencimientos en moneda extranjera.

Entre noviembre y diciembre, la gestión de Caputo debe desembolsar unos 1.300 millones de dólares para cumplir con los compromisos fijados por el Fondo Monetario Internacional (FMI). 

No obstante, la mayor señal de alarma del mercado financiero está fijada en el mes de enero, cuando el Estado nacional deberá afrontar un vencimiento acumulado de 4.400 millones de dólares con los bonistas privados titulares de los títulos surgidos de la reestructuración de deuda, a lo que se suman vencimientos de Bopreales y organismos multilaterales de crédito.

La preocupación técnica fue refrendada por informes de consultoras financieras como el Grupo Atenas, donde se advirtió que la imposibilidad de estructurar un nuevo crédito estadounidense eleva severamente la probabilidad de un bache financiero para 2027.

Según el análisis, pese al superávit comercial récord que exhibe la balanza nacional, los recursos propios no alcanzan para cubrir las abultadas necesidades financieras del Tesoro, estimándose un 40% de probabilidades de un faltante presupuestario cercano a los 18.000 millones de dólares.

A este complejo cuadro se suma la tensión en las reservas. En las últimas tres ruedas operativas, el Banco Central no logró acumular divisas ante la renovada presión sobre el mercado cambiario.

Para contener la volatilidad, la autoridad monetaria debió recurrir a intervenciones oficiales sobre títulos ajustados por inflación y bonos duales con vencimientos posteriores a 2028, buscando frenar el castigo sobre los instrumentos expuestos al ciclo electoral.

Mientras los 939 puntos de Riesgo País marcan un pico de desconfianza, el Gobierno enfrenta horas decisivas para despejar las dudas del mercado sobre su capacidad real de pago.

Redacción RPD Noticias

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