Denuncian que en la Facultad de Humanidades prohíben votar a estudiantes de las Subsedes
Alumnos de las extensiones regionales acusan a la Junta Electoral y a la agrupación Más Humanidades de negarles urnas propias para las elecciones y de silenciar sus reclamos en asambleas virtuales.

Un concreto reclamo institucional y de representatividad sacude por estas horas el ámbito de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).
Un nutrido y organizado grupo de alumnos pertenecientes a las diversas Sedes y Extensiones Áulicas Regionales ha levantado la voz para denunciar públicamente una grave y sistemática vulneración de sus derechos democráticos básicos.
Según exponen los propios damnificados, tanto la Junta Electoral como la actual conducción del Centro de Estudiantes pretenden impedirles sufragar en los inminentes comicios universitarios, negándoles de manera categórica la instalación de mesas de votación y urnas propias en sus respectivas localidades.
El descontento generalizado abarca a toda la red de extensiones territoriales de la alta casa de estudios, afectando de manera directa a cientos de jóvenes y adultos que cursan sus carreras en las sedes ubicadas en Capioví, Cerro Azul, El Soberbio, Panambí, Puerto Rico, Ruiz de Montoya, Santo Pipó, San Javier e Ituzaingó (Corrientes).

A través de un fuerte reclamo, la comunidad estudiantil de estos municipios expresó su total desacuerdo y repudio ante el accionar de la comisión de la Junta Electoral de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM, organismo al que acusan de operar con una evidente parcialidad y de buscar la proscripción de facto del padrón del interior provincial en las próximas elecciones de representación estudiantil.
El núcleo del conflicto radica en lo que los alumnos consideran una grosera discriminación institucional impulsada desde la sede central de la ciudad de Posadas.
De acuerdo a las denuncias y testimonios recabados, los estudiantes del interior están al tanto de que la Junta Electoral se encuentra fuertemente influenciada por la agrupación política "Más Humanidades", que actualmente ostenta la conducción del Centro de Estudiantes en la capital provincial.
Son precisamente los referentes de este espacio político quienes, según los denunciantes, se oponen rotundamente a que las Sedes cuenten con la logística necesaria, como urnas y padrones habilitados en el lugar, para poder ejercer su legítimo derecho al voto sin tener que viajar cientos de kilómetros.
La indignación de los universitarios del interior se potencia al recordar el exitoso precedente inmediato.

Durante el ciclo lectivo del año pasado, en las elecciones de 2025, el estudiantado de las Extensiones Regionales pudo participar válidamente y sin inconvenientes gracias a un esquema logístico adaptado a sus particulares necesidades y calendarios académicos.
En aquella oportunidad, las autoridades garantizaron la apertura de urnas en un horario flexible, desde las 9 de la mañana hasta las 16 horas, coincidiendo estratégicamente con los días de cursada presencial. Esta modalidad resultó fundamental, ya que las sedes del interior operan con horarios y dinámicas pedagógicas muy diferentes a las de la sede central posadeña.
"Tener un esquema distinto no nos hace tener menos derechos", sentenciaron los alumnos, reclamando que se respete el antecedente democrático y no se retroceda en materia de participación ciudadana.
Sin embargo, el cercenamiento del derecho al sufragio no es el único atropello que denuncian las extensiones.
El malestar se agravó de manera exponencial tras los lamentables episodios de censura y abuso de autoridad sufridos durante la última asamblea telemática, convocada el pasado lunes 7 de octubre por la propia conducción de "Más Humanidades".
En dicho encuentro virtual, que debía funcionar como un espacio de debate plural y horizontal, los alumnos del interior aseguran haber sido víctimas de un destrato inaceptable.

Según consta en las quejas formales, los moderadores de la agrupación estudiantil oficialista le faltaron el respeto sistemáticamente a los compañeros de las subsedes que lograron conectarse a la plataforma. Las autoridades de la Asamblea ignoraron deliberadamente los comentarios, silenciaron los micrófonos, desestimaron las opiniones emitidas por el chat y, en una clara demostración de autoritarismo, procedieron a cortar abruptamente la conexión de la videollamada.
Esta maniobra de silenciamiento se ejecutó sin brindar ningún tipo de información sobre las conclusiones del encuentro, los pasos a seguir o la fecha de una próxima sesión, dejando a los estudiantes del interior en un estado de absoluta desprotección e incertidumbre institucional.
No hubo respuestas, solo un apagón virtual que consolidó la marginación.
Frente a este escenario de censura y exclusión, la comunidad de las sedes regionales exige respuestas inmediatas y garantías electorales plenas.
Como estudiantes regulares de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, exigen que las sedes de la provincia y la de Ituzaingó cuenten con sus respectivas urnas y padrones oficiales habilitados.
El reclamo trasciende la mera logística electoral; es un grito en defensa de la igualdad de oportunidades y del respeto por el federalismo universitario.
Los alumnos del interior de la Tierra Colorada advierten que no permitirán ser tratados como ciudadanos universitarios de segunda categoría, recordando a la dirigencia posadeña que sus particulares modalidades de cursada en la ruralidad o en localidades alejadas no disminuyen bajo ningún punto de vista su legítima voz, su compromiso con la universidad pública, ni su inalienable condición ciudadana para elegir a quienes deben representarlos.
Redacción RPD Noticias


