
El objetivo del Gobierno de Misiones es distribuir material genético de calidad a los productores locales.
En un paso estratégico para fortalecer la soberanía alimentaria y brindar nuevas herramientas a las chacras misioneras, se llevan adelante evaluaciones de rendimiento sobre tres variedades específicas de batata en la localidad de San Javier.
Las pruebas, realizadas en el emblemático predio del ex Ingenio Azucarero, buscan determinar qué materiales genéticos responden mejor al suelo y clima de la zona.
Dentro de la gestión de Roque Gervasoni, el Gobierno de Misiones lleva adelante esta iniciativa que no solo busca aumentar el volumen de producción, sino también garantizar que los agricultores tengan acceso a cultivos con alta aceptación comercial y resistencia local.
Las variedades bajo la lupa
El ensayo se centró en tres perfiles distintos que cubren tanto las necesidades del productor como las exigencias del consumidor:
- Famaillá 6 INTA: Se destaca por ser una opción sumamente estable y productiva. Presenta raíces uniformes y una pulpa color crema, demostrando una excelente adaptación a las condiciones de la región.
- Okinawa 100: Es la variante de mayor vigor. Su principal fortaleza es el rendimiento en climas cálidos y húmedos (propios de nuestra provincia), generando raíces de gran tamaño que optimizan la cosecha.
- Arapey: La favorita para el mercado gastronómico. Con su pulpa amarilla intensa y una calidad culinaria superior, es la variedad que mejor recepción tiene en las góndolas y ferias.

El camino a la chacra
El proyecto no se queda en la etapa experimental.
Una vez consolidados los resultados de estas evaluaciones, el plan de acción contempla la distribución de estas variedades a los productores.
De esta manera, las unidades productivas locales podrán incorporar cultivos probados, diversificando su oferta y mejorando la rentabilidad de la actividad agrícola en San Javier y sus alrededores.


