No se trata de cambiar de collar, por Marcelo Telez

Se le atribuye a Arturo Jauretche una frase que circuló hacia 1956 o 1957, en plena Argentina de la Revolución Fusiladora, cuando la discusión de fondo no era solamente con qué potencia alinearse —Gran Bretaña o Estados Unidos— sino algo más profundo: "No se trata de cambiar de collar, sino de dejar de ser perro."

Marcelo Telez
13 jul 2026 · 20:36 · 4 min de lectura
No se trata de cambiar de collar, por Marcelo Telez

Setenta años después, en la Tierra Colorada de 2026, esa imagen vuelve a tener trabajo.

El viernes pasado nació un nombre: Movimiento por lo que Viene. Así se bautizó el nuevo espacio que encabeza el gobernador Hugo Passalacqua, en medio de la fractura del Frente Renovador de la Concordia Social, la fuerza que gobierna Misiones desde 2003 y que llegó a esta segunda mitad de 2026 partida en dos —por un lado Encuentro Misionero, con Carlos Rovira como principal referente; por el otro, el flamante movimiento passalacquista—.

Veintitrés años de poder ininterrumpido no se dividen de un día para el otro por capricho. Algo se quebró. La pregunta es qué.

Y ahí es donde conviene desconfiar de los nombres nuevos. Porque un nombre no es una idea, y hasta ahora nadie explicó qué idea hay detrás de este. Encuentro Misionero nació declarando el fin de la renovación y proponiendo, en los hechos, exactamente el mismo método de siempre: de arriba hacia abajo.

El Movimiento por lo que Viene repite el gesto, con el gobernador a la cabeza y una tropa de intendentes que en su mayoría acumulan más de cuatro reelecciones.

Si alguien encuentra ahí lo novedoso, que lo explique, porque quien esto escribe no lo ve.

Hay preguntas concretas que ese movimiento —y también Encuentro Misionero— tienen pendientes, y no son detalles menores.

La primera ya tiene respuesta: el nombre. Faltan tres. ¿Qué va a pasar con los cuatro diputados nacionales —Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa, Daniel Vancsik y Yamila Ruiz— y con los senadores Sonia Rojas Decut y Carlos Arce?

¿A quién responden de acá en más, al Ejecutivo provincial o a Rovira?

Porque esos mismos legisladores acompañaron, por acción o por omisión, cada medida del gobierno de Javier Milei —empezando por el Decreto 70/2023, que nunca se volteó y que hoy explica buena parte del desastre que atraviesa la industria misionera—.

Ninguna de esas dos lealtades, ni la gobernabilidad ni la reciprocidad, le sirvió jamás a la mayoría de los misioneros y las misioneras.

La segunda pregunta pendiente es el instrumento electoral con el que Passalacqua buscará su segundo mandato consecutivo.

La mayoría de los partidos que integraban el Frente Renovador de la Concordia ya se pronunciaron, y conviene recordar algo: la Concordia nunca fue más que una alianza electoral de ocasión, útil para las elecciones provinciales y nacionales, donde los partidos chicos jamás vieron una moneda de los aportes que se repartían a nivel nacional.

La tercera pregunta es, justamente, esa: con qué fondos se sostiene la campaña de cada uno de los dos espacios.

Y esa pregunta no es menor para un electorado que necesita algo elemental: que si alguien promete no ser lo mismo, lo demuestre con hechos y no con un logo nuevo.

Antes de vender novedad, el Movimiento por lo que viene tiene una tarea pendiente e ineludible: la autocrítica. Sobre lo que pasó en el Poder Legislativo, sobre lo que pasa en el Poder Judicial —donde se anuncian jueces nuevos, reformas prometidas, pero todo parece cambiar para que nada cambie—.

Y ahí conviene poner un ejemplo que duele por lo contradictorio: esta es la provincia que se vendía en los carteles de ruta como "provincia startup", la que construyó un polo tecnológico real y con proyección nacional.

¿Por qué, entonces, sigue pagándole a una empresa privada por una aplicación como Allegra Med, cuando pudo haberse desarrollado ahí mismo, en ese polo del que tanto se enorgullece el discurso oficial?

Esa distancia entre la palabra y el hecho es, quizás, la pregunta que mejor resume todo lo demás: ¿hasta dónde esto es un problema político y hasta dónde es, lisa y llanamente, un problema de negocios?

La ciudadanía de la Tierra Colorada no necesita un collar distinto. Necesita señales de que, esta vez, alguien está dispuesto a dejar de ser perro.

Y por ahora, entre nombres nuevos, intendentes de siempre y preguntas sin responder, lo único que cambió es la etiqueta.

Marcelo Telez

Director RPD Oberá

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