El Peronismo Misionero vuelve a la cancha

27 años después, Cristina manda desde Buenos Aires y el PJ se juega su futuro en las urnas.

Marcelo Telez
10 abr 2026 · 11:41 · 6 min de lectura
El Peronismo Misionero vuelve a la cancha

El 19 de abril, el Partido Justicialista de Misiones celebrará elecciones internas en sus 79 municipios. Suena a trámite partidario. No lo es.

Es el primer acto electoral interno en 27 años de un partido que, paradójicamente, gobernó la Argentina durante buena parte de ese tiempo pero en Misiones fue perdiendo terreno hasta quedar prácticamente irrelevante en la política provincial.

Lo que se dirime el 19 de abril no es solo quién conduce el PJ: es si el peronismo misionero tiene futuro como fuerza autónoma o si seguirá siendo una sigla al servicio de otros.

La mano de Cristina

Todo este proceso arrancó desde Buenos Aires, desde la conducción nacional del Partido Justicialista que hoy preside Cristina Fernández de Kirchner.

Fue el Congreso Nacional partidario el que dispuso la intervención del distrito misionero, encargándoles la tarea a Gustavo Arrieta y Máximo Rodríguez.

No se trata de un dato menor: hay sectores del peronismo que desconfían que las modificaciones fueron realizadas a medida para favorecer a un sector que responde a Cristina Fernández a nivel nacional y que buscaría imposibilitar la injerencia del Frente Renovador o actores ligados a la Renovación.

La Intervención lo niega. Dice que no tiene candidatos propios ni listas preferidas.

Pero el proceso habla por sí solo: la lista más ligada al Frente Renovador quedó afuera, y la que llegó a la final alineada al kirchnerismo nacional es "Amplitud Justicialista – Fuerza Patria", encabezada por Gonzalo Costa de Arguibel.

La reforma de la Carta Orgánica: las reglas del juego las pone quien interviene

Antes de llamar a elecciones, la Intervención hizo algo que levantó polvareda: reformó la propia Carta Orgánica del partido a través de la Resolución N.º 10/26.

La reforma introduce una actualización profunda del estatuto con el objetivo declarado de modernizar su funcionamiento, fortalecer la participación política y garantizar reglas claras y transparentes para la futura conducción.

Entre los cambios principales se destacan:

  • La incorporación dentro del articulado de la paridad de género con alternancia obligatoria, que ya existía en el reglamento desde 2018 pero ahora adquiere rango estatutario.
  • La reducción de la edad mínima de afiliación a 16 años, con secretarías específicas de juventud en cada órgano de conducción municipal y provincial.
  • La flexibilización de los requisitos para la constitución de Unidades Básicas, con el propósito de promover mayor presencia territorial en toda la provincia.
  • La reorganización integral de los órganos de conducción: el nuevo esquema establece que cada municipio contará con al menos un congresal y que se sumará representación por cada 300 afiliados adicionales, reemplazando el esquema concentrado en pocas autoridades.
  • La incorporación de herramientas digitales para modernizar los procedimientos electorales y un nuevo sistema que, según la Intervención, asegura la representación de las minorías sin afectar la gobernabilidad partidaria.

¿Todo bien entonces? No exactamente.

El apoderado de una de las listas, Claudio Quevedo, cuestionó la legalidad de los cambios y sostuvo que un interventor no tiene potestad para alterar las normas fundamentales de la institución que debe normalizar.

"Es como si el gobierno nacional decide la intervención de un gobierno provincial. El Estado nacional lo que tiene que hacer es normalizar las instituciones de esa provincia y llamar a elecciones. No puede dictar una ley provincial." — Claudio Quevedo, apoderado de lista.

También se elevó la vara para competir: el nuevo esquema electoral exige una estructura de candidatos que abarque los 79 municipios de la provincia.

Los congresales provinciales ahora se designan por municipio —no por departamento como antes—, con una convocatoria para elegir 206 congresales. Posadas podría enviar hasta 46 delegados.

A pesar de las impugnaciones, la Justicia Federal Electoral de Posadas rechazó la cautelar que buscaba frenar el proceso y el cronograma siguió su curso.

Una historia de veinte años mirando desde afuera

Para entender por qué esta interna importa tanto, hay que repasar lo que le pasó al peronismo misionero en las últimas dos décadas.

La historia es, básicamente, la de un partido que perdió su propia provincia sin perder nunca el gobierno nacional.

El punto de quiebre fue 2003. El Frente Renovador se presentó por primera vez como tal y Rovira fue reelecto con el 47,9% de los votos frente a Ramón Puerta, que llevaba el sello del PJ, que apenas sacó 33 puntos.

En una misma jugada, Rovira logró emanciparse del liderazgo peronista tradicional y ser reelecto a través de un sello nuevo, sin la estructura orgánica del partido y en alianza con un grupo de radicales.

Desde entonces, el PJ oficial nunca más volvió a ser protagonista en Misiones. En las elecciones de 2011, 2015 y 2019, el Frente Renovador alcanzó entre 370.000 y casi medio millón de votos, estando siempre por encima del 60%.

El peronismo nacional jugaba fuerte en la Argentina pero en Misiones era una fuerza testimonial dentro del armado renovador.

En 2019, el Frente Renovador de la Concordia sumó el respaldo de sectores que se reconocían en el peronismo y en el kirchnerismo al mismo tiempo.

Hugo Passalacqua llegó al gobierno provincial con el 64% de los votos apoyando a Daniel Scioli para presidente. En 2019, ya gobernador, fue parte del grupo de mandatarios que respaldó a Alberto Fernández.

En 2023, sin embargo, la provincia acompañó a Milei en el balotaje.

El colmo llegó en junio de 2025. El peronismo no presentó lista porque el PJ estaba intervenido por decisión de la presidenta del PJ nacional, Cristina Kirchner.

El justicialismo local respaldó la boleta "Confluencia Popular por la Patria", encabezada por Olga Gurina e integrada por varios sindicalistas locales.

El resultado fue lapidario: ese armado quedó en el séptimo lugar con apenas el 2,46% de los votos, mientras el Frente Renovador se impuso con el 28,47% y La Libertad Avanza quedó segunda con el 21,8%.

El partido que gobernó la Argentina durante doce años con Néstor y Cristina Kirchner cosechó el 2,46% en Misiones en 2025. Ese es el punto de partida real de esta interna.

Quiénes se juegan el partido

Con ese contexto, el 23 de marzo se cerró la presentación de listas. Tres espacios se anotaron para el Consejo Político Provincial, más de 100 listas municipales en toda la provincia. Finalmente, la Junta Electoral oficializó solo dos:

  • "La Julio Humada", encabezada por Christian Humada como candidato al Consejo Político Provincial.
  • "Amplitud Justicialista – Fuerza Patria", encabezada por Gonzalo Costa de Arguibel, espacio alineado al kirchnerismo nacional.

La tercera lista, "Peronismo Misionero" de Alberto Arrúa, fue rechazada por no cumplir con la integración mínima de listas municipales ni con la correcta constitución de juntas promotoras, incumplimientos calificados de "insalvables" por la Junta Electoral.

El proceso culminará el 22 de mayo con la proclamación de las nuevas autoridades.

Lo que viene después —si el peronismo misionero puede reconstruirse como fuerza real de cara a las elecciones nacionales y provinciales que se avecinan— es la pregunta que nadie en la tierra colorada se anima a responder con certeza.

Producción periodística: Daniel Barrios

Producción ejecutiva: Mara Sepulveda

Conducción: Marcelo Telez

Dirección: Bernardo Torres

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