Tensión al límite en el Atlántico Sur: Londres arrincona a la embajadora argentina por el freno al petróleo en Malvinas
La avanzada del gobierno nacional ante la ONU para frenar la extracción de hidrocarburos en aguas malvinenses detonó una respuesta fulminante desde Downing Street.

La diplomacia entre Argentina y el Reino Unido atraviesa horas críticas ya que fue llamada de urgencia Mariana Plaza, la embajadora argentina en Londres.
Según han revelado los principales tabloides y portales informativos británicos en las últimas horas, el epicentro del conflicto radica en el megaproyecto petrolero "Sea Lion", ubicado en la cuenca norte del archipiélago.
La prensa inglesa e internacional detalla que esta iniciativa offshore, impulsada por consorcios con fuertes capitales británicos e israelíes, tiene proyectado iniciar su fase de producción comercial para el año 2028.
Fue justamente la firme advertencia argentina hacia los embajadores y representantes de estos consorcios lo que encendió las alarmas en el Viejo Continente.
Frente a este escenario, la subsecretaria de Estado británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, no escatimó munición en un duro descargo oficial.
La funcionaria de la administración del Primer Ministro Andy Burnham acusó a nuestro país de querer boicotear el desarrollo y la seguridad económica de los isleños, poniendo en duda la credibilidad de Argentina como socio internacional.
Para Kumaran, las exploraciones se ajustan milimétricamente a la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y a las normativas internas del gobierno isleño.
El enojo británico responde a una jugada directa de la Casa Rosada. El lunes, el presidente Javier Milei pateó el tablero al confirmar el inicio de un arbitraje internacional.
La estrategia trazada es contundente: si en las próximas semanas no se paraliza lo que el mandatario definió como un "saqueo ilegal" de nuestros recursos, Argentina solicitará medidas cautelares urgentes ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
En los pasillos diplomáticos ya se habla de una ofensiva total que tiene a la administración británica en estado de alerta permanente.
Mientras los medios en el Reino Unido acusan a la Argentina de intentar aplicar una "jurisdicción extraterritorial" injustificada, la Cancillería ya despachó alrededor de 200 notificaciones de advertencia a inversores de una treintena de países.
A esto se le suman decenas de sumarios administrativos y el avance de denuncias penales en tribunales nacionales contra al menos diez petroleras extranjeras y sus directivos.
Se trata de un choque de intereses multimillonarios donde la defensa de nuestra soberanía territorial y económica vuelve a ubicarse, con firmeza, en el centro del cuadrilátero.
Redacción RPD Noticias


