River lo espera: Maxi Salas dejó la práctica y se despidió de Racing
Llegó bien temprano al Cilindro de Avellaneda como si fuera un día más. Abrió el bolso, se puso la ropa de Racing y mostró su predisposición a trabajar bajo las órdenes de Gustavo Costas.

Pero minutos después, durante una fría mañana de martes, sonó su celular y en ese llamado recibió la noticia que esperaba: Maximiliano Nahuel Salas volvió al vestuario a cambiarse, se despidió de sus compañeros y el cuerpo técnico, juntó sus pertenencias y antes de las 10:30, horario en el que iba a comenzar la práctica, abandonó el estadio rumbo a su nuevo desafío llamado River Plate.
A la espera de que se acrediten en la cuenta de la Academia los 8M de euros de su cláusula de rescisión, el delantero cumplió hasta último momento con sus obligaciones con la Academia y el aviso llegó justo a tiempo, horas antes del viaje del equipo de Gustavo Costas rumbo a San Luis para enfrentar a San Martín de San Juan por Copa Argentina.
"Las buenas personas se merecen lo mejor. Éxitos, crack. La cocina de Racing te va a extrañar". Ese posteo de despedida por parte de los cheff del club fue el primer indicio público de que justamente está cocinada su llegada a Núñez, donde Marcelo Gallardo lo espera cuanto antes para que comience su adaptación al plantel a poco más de una semana del estreno en el Apertura.
Sin contacto con la prensa que aguardaba en los alrededores del estadio, el delantero de 27 años salió por una puerta alternativa aguardando poder enviar el comprobante de la transacción, lo que le permitirá al CARP sacar un turno en la Clínica Rossi para su revisión médica y que rápidamente pueda conocer el Camp y el Monumental desde adentro.
Ante la postura férrea de Diego Milito, presidente de Racing, de no negociar, y la insistencia de Marcelo Gallardo de tenerlo para que sea el jugador que marque la renovación tras la salida de Franco Mastantuono, River tomó la decisión de romper el pacto de caballeros entre clubes del fútbol argentino y pagar el monto de salida del nacido en Curuzú Cuatiá, con el objetivo de reforzar un sector de la cancha en el que Seba Driussi es duda para la ida de octavos de la Libertadores y Miguel Borja sigue en deuda, siendo Facundo Colidio la única carta de ataque indiscutida.


