Misiones a contramano, por Cristian Castro

Hay un momento en el que las estadísticas dejan de ser una curiosidad de laboratorio y se convierten en el mapa de un fracaso. Ese momento, para Misiones, es ahora.

Marcelo Telez
27 jul 2026 · 21:02 · 7 min de lectura
Misiones a contramano, por Cristian Castro

Vayamos a los datos, porque en economía las opiniones sobran y las series estadísticas sobran menos.

La demanda no aguanta

El INDEC mide la variación real interanual de ventas en supermercados, acumulado enero-mayo 2026, y el mapa que arma Politikon Chaco es elocuente: la Argentina entera está pintada de rojo, con la excepción de un puñado de provincias patagónicas y de Cuyo que logran sostener un magro crecimiento.

Misiones no está en ese grupo.

Misiones está en el otro extremo: con una caída del 13,9%, es la segunda provincia con el derrumbe más pronunciado de todo el país, apenas detrás de Corrientes (-11%, aunque en este caso la profundidad de la caída se lee distinto según el corte).

En criollo: la gente compra bastante menos que el año pasado, y eso no es una sensación, es una serie con metodología y fuente pública.


La provincia recauda menos, y encima el desplome es el peor del país

Si la caída en el consumo fuera un fenómeno exclusivamente nacional, uno podría consolarse pensando que "estamos todos igual". No es así.

El IARAF mide la recaudación tributaria propia de provincias y CABA, variación acumulada entre mayo de 2023 y mayo de 2026, y ahí Misiones no es la segunda: es la primera.

La peor de las 24 jurisdicciones, con una caída del 29,8%, muy por encima de Formosa (-21,9%) y Chaco (-21%), que la siguen de lejos. El consolidado nacional cae 7,8%. Es decir: mientras el país en su conjunto pierde capacidad de recaudación propia, Misiones pierde casi cuatro veces más que el promedio.

Esto no es un dato menor ni maquillable: la recaudación propia es el termómetro más fiel de la actividad económica real de un territorio.

Cuando cae así, no está cayendo "la macro de Buenos Aires". Está cayendo la economía de todos los días: la yerba, el comercio, los servicios, la construcción, el trabajo formal e informal de Misiones.

Un modelo pensado para otros

Y acá aparece la clave estructural del problema, la que no se resuelve con un comunicado de prensa.

El esquema económico nacional de este tiempo está construido, con nombre y apellido, alrededor de cuatro sectores: petróleo, gas, minería e intermediación financiera, más un agro que -conviene aclararlo siempre- no es el de las economías regionales, sino el de los grandes pooles de siembra de soja.

Yerba, tabaco y té no entran en esa ecuación. Misiones no tiene pozos de Vaca Muerta, no tiene litio, no tiene un puerto sojero. Tiene una economía regional, agroindustrial, de pequeña y mediana escala, que quedó directamente afuera del mapa de sectores ganadores.

El resultado es previsible para cualquiera que haya estudiado economía regional: si el modelo nacional premia a cuatro sectores que la provincia no tiene, y castiga -por tasa de interés, por apertura importadora, por caída del mercado interno- a los sectores que la provincia sí tiene, no hay forma de que a Misiones "le vaya bien" dentro de ese esquema. No es albur. Es diseño.

Además de estos sectores, sectores como el comercial (supermercado, tiendas de comida, ropa, etc), sectores como el turismo y la construcción son los sectores con marcados números en rojo que hacen que la situación impacte aun mas en una provincia como la de misiones en donde esos sectores también tienen relevancia económica y en el mercado laboral.

La mora que no baja

Hay otro indicador que cierra el cuadro: el endeudamiento de las familias.

Los datos de Analytica en base al BCRA muestran que Misiones está entre las provincias con mayor porcentaje de deudores en mora del país, en el orden del 30% y más, muy por encima del promedio nacional que ronda el 12-13%.

Cuando una familia entra en mora no es un problema bancario: es la fotografía de un ingreso que no alcanza para sostener ni siquiera las deudas de consumo.

Salarios bajos -de los más bajos del país, tanto en el sector público como en el privado provincial- más inflación, más caída de ventas, dan exactamente ese resultado: gente que se endeuda para llegar a fin de mes y después no puede pagar.

Nuevamente si hacemos la lupa en Misiones, el propio ministro de hacienda reconoce que un 14% de los empleados públicos de la provincia activos y pasivos (jubilados y/o pensionados) están en una situación de endeudamiento extremo.

Nominal contra real: el truco que no puede sostenerse más

Acá es donde un economista tiene la obligación de ser especialmente cuidadoso, porque es donde más fácil se maquilla un discurso oficial.

Si uno mira solo los números nominales de recaudación propia y de coparticipación nacional, la foto parece tranquilizadora: en abril, la recaudación propia de la provincia creció 16,6% interanual; la coparticipación, 28,9%. Suena a "estamos creciendo".

Es mentira, y es mentira por una razón puramente técnica: esos números no descuentan inflación. Cuando se los deflacta por la inflación interanual real (32,4% en abril, 33,2% en mayo, 33,5% en junio, según los datos oficiales), el resultado se invierte por completo. La recaudación propia cae, en términos reales, entre el 11,9% y el 23,95% mes a mes.

La coparticipación nacional, salvo un único mes (mayo, con +9,96%, probablemente explicado por un efecto puntual de transferencias), también cae en términos reales todos los meses.

Mayo y junio son elocuentes: la provincia recauda, en pesos constantes, entre 23 y 24 puntos menos que el año pasado. No hay forma de leer eso como una mejora.

Es una provincia que se empobrece mes a mes, aunque en la conferencia de prensa el número en pesos corrientes parezca ir para arriba.

Cada vez más dependientes de la Nación que nos castiga

Y hay una paradoja adicional, la más incómoda de todas: a medida que la recaudación propia de Misiones se derrumba, la provincia depende cada vez más de la coparticipación de una Nación cuyas políticas, según todo lo anterior, son estructuralmente adversas para su economía regional.

El consolidado de recaudación total muestra que, acumulado a junio de 2026, la Nación aporta el 69% de los recursos de la provincia y la recaudación propia apenas el 31%.

En enero esa dependencia de Nación era del 23%; en mayo llegó al 46%. Misiones, en otras palabras, está cada vez más atada a las transferencias de un gobierno nacional que le da la espalda a sus sectores productivos.

Es la definición misma de vulnerabilidad fiscal.

¿Y la provincia qué hizo?

Frente a este cuadro, uno esperaría una política provincial contracíclica: incentivos a la actividad, alivio fiscal a los sectores golpeados, un plan concreto para la yerba mate -la principal economía regional misionera-, algo.

Lo que hubo, en cambio, fueron programas como "Ahora" desde el Ministerio de Hacienda provincial, cuyo impacto real en el interior profundo de la provincia es, como mínimo, dudoso.

Del sector yerbatero, la actividad que sostiene a decenas de miles de familias misioneras, no hubo una sola medida estructural. El 70% de las actividades económicas donde Misiones tiene peso relativo están estancadas o en caída, y no hay un plan que lo revierta.

La conclusión que no hace falta forzar

No hace falta ser alarmista para leer estos números: alcanza con ser preciso.

Una provincia que vende menos, que recauda cada vez menos en términos reales, que tiene la mora más alta del país, que paga los salarios más bajos, y que depende cada vez más de una Nación cuyo modelo económico no la contempla, no está atravesando una mala racha coyuntural.

Está sufriendo las consecuencias de una decisión de política económica nacional que eligió ganadores y perdedores, y de una dirigencia provincial que, ante ese diagnóstico, optó por la administración de la crisis antes que por una respuesta.

CPN Cristian Castro

Diputado Provincial - Jefe del Bloque del Partido Agrario y Social

Fuentes: INDEC (elaboración Politikon Chaco), IARAF, Analytica en base a BCRA, ATM - Agencia Tributaria Misiones y Ministerio de Economía de la Nación
Publicidad
Publicidad