La VI Cumbre Global sobre Desinformación encendió muchas alarmas
Periodistas, científicos y tecnólogos de todo el mundo se reunieron para debatir sobre las narrativas falsas que frenan la acción ambiental y presentaron herramientas clave para combatirlas.

La lucha contra la mentira organizada en la era digital sumó un nuevo capítulo clave.
Esta semana se llevó a cabo la VI Cumbre Global sobre Desinformación, un encuentro de dos días que reunió de forma virtual y presencial a periodistas, representantes de la ciencia, la tecnología y organizaciones de la sociedad civil de todo el planeta.
El evento, consolidado como el principal espacio de debate sobre la integridad de la información, puso el foco en un problema creciente: cómo las noticias falsas están mutando para frenar las políticas de mitigación ambiental.
En este marco, la organización NewsData moderó un panel fundamental dedicado exclusivamente a la desinformación y el cambio climático.
Durante el encuentro, especialistas de Ecuador, España y Argentina expusieron cómo analizan la circulación de estas narrativas, quiénes están detrás de ellas y qué herramientas se están diseñando para fomentar el pensamiento crítico en la ciudadanía.
El dato: Según reportes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), la desinformación sobre la ciencia ambiental genera confusión pública y es uno de los mayores obstáculos para que los gobiernos y las sociedades implementen soluciones urgentes.
Tres enfoques, un mismo objetivo: desarmar la mentira
Las iniciativas presentadas demostraron que la respuesta al problema no es lineal, sino que requiere de tecnología, perspectiva de género y un profundo análisis político.
1. Ecuador: Inteligencia artificial y "verificatones" estudiantiles
Yalilé Loaiza presentó ChequeaLab, una propuesta de la organización Ecuador Chequea que se apoya en cinco componentes: recursos prácticos, formación universitaria, investigación académica, consultoría y su rama científica (ChequeaLab Science).
El equipo identificó tres narrativas desinformantes que se repiten constantemente en la región:
- El uso de datos meteorológicos aislados para simular una falsa "recuperación" del clima.
- La desvinculación sistemática de los desastres naturales respecto del calentamiento global.
- El uso emergente de deepfakes (videos o imágenes modificadas con Inteligencia Artificial) para simular catástrofes ambientales inexistentes o manipular contextos.
Para contrarrestarlo, desarrollaron el Chequibot, una herramienta interactiva que guía al usuario paso a paso para verificar si un contenido es real o falso.
El proyecto ya tuvo su bautismo de fuego en un "verificatón", donde 300 estudiantes universitarios chequearon información en vivo y en tiempo real.
2. España: El modelo de las "3 C" frente a las catástrofes
Desde Europa, Esma Kukukalic (Universidad Europea de Valencia) aportó una mirada académica y social basada en tres pilares para formar a los futuros comunicadores ante crisis climáticas:
- Competencia digital crítica: Enseñar a los periodistas a rastrear la trazabilidad de las fuentes y realizar búsquedas avanzadas para desmontar rumores antes de que se viralicen.
- Conciencia de género: Visibilizar historias que los medios tradicionales suelen obviar por la urgencia. Por ejemplo, tras el paso de la tormenta DANA en España, se documentó cómo los cortes de luz o la falta de ascensores afectaron de forma desproporcionada a las mujeres, sobre quienes suele recaer mayoritariamente el trabajo de cuidado.
- Consolidación de la sostenibilidad: Aplicar el periodismo de soluciones. No quedarse solo en la tragedia, sino investigar respuestas institucionales y comunitarias que tengan evidencia científica y puedan replicarse en el futuro.
El modelo demostró que los estudiantes lograron producir reportajes con mayor contexto, escapando del sensacionalismo y la simplificación.
3. Argentina: Del negacionismo clásico al "retardismo"
Leticia Smal, representante de la organización argentina Chequeado, expuso las conclusiones de un exhaustivo análisis regional de cinco años sobre desinformación climática en América Latina.
La principal advertencia de Smal es que las mentiras no evolucionan de forma lineal (reemplazando una vieja por una nueva), sino que coexisten y se retroalimentan.
El mapa de la desinformación climática actual se divide en tres grandes categorías:

El desafío del "Nuevo Negacionismo"
El fenómeno del retardismo expuesto por Chequeado coincide con las alertas de organizaciones internacionales.
Ya no se busca discutir la física del planeta (algo insostenible ante la evidencia de las olas de calor e inundaciones récord), sino retrasar la transición energética.
Al sembrar dudas sobre el costo de los paneles solares o la eficiencia de los autos eléctricos, la desinformación logra su verdadero cometido: que las economías sigan dependiendo del petróleo y el gas por más tiempo.
Frente a discursos corporativos y políticos fuertemente instalados, la VI Cumbre Global sobre Desinformación dejó en claro que el periodismo ya no puede ser un mero espectador.
Herramientas como la educación digital, la tecnología de datos y el periodismo con base científica son, hoy más que nunca, servicios públicos esenciales para la supervivencia democrática y ambiental.
Redacción RPD Oberá


