"La tierra misionera no se vota a ciegas": el firme reclamo de las Mujeres del Movimiento a los Senadores Nacionales
La tierra colorada tiene memoria, tiene selva y, sobre todo, tiene dueños: los misioneros. Sin embargo, este jueves 16 de julio se juega una parada brava en el Senado de la Nación que nos obliga a abrir bien los ojos.

Se va a tratar el proyecto denominado de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” y, desde la Red de Mujeres —dirigentes que integran el Movimiento por lo que Viene—, lanzaron un pronunciamiento durísimo y directo a los senadores nacionales que representan a nuestra provincia.
La advertencia de estas mujeres es letal y no tiene vueltas: “Ese proyecto no es una ley de propiedad. Es una ley de entrega”.
Un traje a medida para la entrega del territorio
¿Qué es lo que se discute en el fondo? El proyecto borra de un plumazo los límites que la Ley de Tierras (la 26.737) puso para evitar que el suelo argentino termine en manos extranjeras.
Chau al tope del 15% de superficie rural en manos de extranjeros, chau al límite por nacionalidad y, lo que es más peligroso para nuestra región, chau a la protección de los campos que tienen fuentes o cuerpos de agua.
Pero el colmo de la entrega viene por el lado de la burocracia. El proyecto consagra el "silencio administrativo positivo".
¿Qué significa esto en criollo? Que si una empresa extranjera o con participación de un Estado extranjero quiere comprar tierras —incluso en nuestra zona de seguridad de frontera—, el Estado tiene 180 días para contestar. Si nadie responde en ese plazo, la venta queda autorizada automáticamente.
La soberanía no puede depender de un papel que quedó cajoneado en un escritorio de Buenos Aires o de un expediente que nadie contestó.
Cambios entre gallos y medianoches
A este peligro real sobre los recursos se le suma un vicio institucional de una gravedad alarmante. El texto tuvo catorce versiones distintas desde que se firmó el dictamen el pasado 20 de mayo.
Lo llamativo —y preocupante— es que ninguna de esas modificaciones volvió a discutirse en comisión. Los senadores van a conocer los cambios directamente en sus bancas al momento de votar.
Sancionar leyes que rifan el patrimonio de las provincias de esta manera no es un error de procedimiento: es anular el debate. Eso no es legislar; es firmar un cheque en blanco. Es ratificar a ciegas.
Misiones tiene el 90% de sus límites sobre frontera
Para nosotros, los que vivimos acá, la desregulación de la tierra no es una teoría económica de pizarrón. Misiones tiene el noventa por ciento de sus límites sobre frontera internacional.
Debajo de nuestros pies corre el Acuífero Guaraní y sobre nuestro suelo resiste la mayor reserva de selva del país. La extranjerización de la tierra es una amenaza territorial concreta que no podemos permitirnos.
Si la Constitución Nacional dice clarito en su artículo 124 que las provincias conservan el dominio originario de sus recursos naturales, entonces la administración de la tierra misionera se decide acá, en Misiones. No se delega en un silencio de oficina porteña.
Por todo esto, el pedido de la Red de Mujeres a los tres senadores nacionales por Misiones para este jueves es claro y no deja margen para la especulación:
- No se piden abstenciones.
- No se piden ausencias oportunas o "de apuro".
- Se piden tres votos negativos, con nombre y apellido, registrados en la votación nominal.
La tierra no se defiende sola; la defiende un pueblo que sabe lo que le pertenece. Como bien cierra el documento de las dirigentes: “La tierra misionera no está en venta. Y no se vota a ciegas”.
Ojalá nuestros representantes en el Congreso estén a la altura de la historia y del suelo que representan.
A continuación el documento completo:
PRONUNCIAMIENTO
ANTE EL SENADO DE LA NACIÓN EN DEFENSA DEL PATRIMONIO TERRITORIAL DE MISIONES
La tierra misionera no se vota a ciegas
La Red de Mujeres, mujeres dirigentes que integramos el Movimiento por lo que Viene, nos dirigimos públicamente a los senadores nacionales por la provincia de Misiones ante la sesión convocada para el jueves 16 de julio, en la que se tratará el proyecto denominado de “inviolabilidad de la propiedad privada”.
Ese proyecto no es una ley de propiedad. Es una ley de entrega.
Deroga en bloque los límites que la Ley 26.737 impuso a la extranjerización de la tierra: el tope del 15% de superficie rural en manos extranjeras, el límite por nacionalidad, la protección de los inmuebles con cuerpos de agua. Y consagra algo todavía más grave: el silencio administrativo positivo, incluso para las tierras en zonas de seguridad de frontera y para las empresas con participación estatal extranjera. Si el Estado no responde en 180 días, la venta queda autorizada de pleno derecho. La soberanía territorial no puede depender de un expediente que nadie contestó.
A esto se suma un vicio institucional de una gravedad que ningún senador puede ignorar. El texto tuvo catorce versiones desde su dictamen del 20 de mayo. Ninguna de esas modificaciones volvió a discutirse en comisión. Los cambios se conocerán directamente en el recinto, en el momento de votar. Sancionar normas que afectan el patrimonio territorial de las provincias sin debate en comisión no es un defecto de procedimiento: es la anulación misma de la función deliberativa del Congreso. Eso no es legislar. Es ratificar a ciegas.
Y esa responsabilidad no se reparte en abstracto. El senador por Misiones integra la Comisión de Asuntos Constitucionales que dictaminó este proyecto, y participó de la reunión de Labor Parlamentaria que habilitó su tratamiento en el recinto. Nadie podrá decir que no sabía. Nadie podrá decir que no estuvo.
Misiones no puede acompañar esto. Nuestra provincia tiene el noventa por ciento de sus límites sobre frontera internacional. Debajo de nuestro suelo corre el Acuífero Guaraní. Sobre nuestro suelo resiste la mayor reserva de selva del país. Para Misiones, la desregulación de la tierra no es una abstracción económica. Es una amenaza territorial concreta. Misiones ya no resiste el proceso de extranjerización.
El propio proyecto se ampara en el federalismo y en la jurisdicción de las provincias sobre su territorio. Tomamos la palabra: si las provincias conservan el dominio originario de sus recursos naturales, como manda el artículo 124 de la Constitución Nacional, entonces la administración de la tierra misionera se decide en Misiones. No se delega en un silencio administrativo firmado en Buenos Aires.
Por eso requerimos concreta y públicamente a los senadores nacionales por Misiones, que en la sesión del jueves 16 de julio voten negativamente el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada.
No pedimos abstenciones. No pedimos ausencias oportunas. Pedimos tres votos negativos, con nombre y apellido, registrados en la votación nominal. Y requerimos igualmente el rechazo de toda norma que afecte el patrimonio territorial de los misioneros y los derechos vinculados a la administración de su tierra.
E instamos también al pueblo de la provincia de Misiones a llevar adelante todas las acciones que estén a su alcance —institucionales, comunitarias y ciudadanas— en defensa de la intangibilidad del patrimonio territorial de la provincia. La tierra no se defiende sola. La defiende un pueblo que sabe lo que le pertenece.
La tierra misionera no está en venta. Y no se vota a ciegas.
Red de Mujeres
Mujeres dirigentes del Movimiento por lo que Viene
Posadas, Misiones, julio de 2026
Redacción RPD Oberá


