Judo veterano: Oberá brilló en el Nacional con cuatro medallas

La Escuela Municipal de Judo Comunitario, Inclusivo y Adaptado tuvo una actuación histórica en el CEPARD de Posadas. Cuatro representantes compitieron y todos lograron subir al podio nacional.

Marcelo Telez
25 oct 2026 · 21:33 · 5 min de lectura
Judo veterano: Oberá brilló en el Nacional con cuatro medallas

El Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo (CEPARD), emplazado en la ciudad de Posadas, se convirtió durante el último fin de semana en el epicentro de las artes marciales de la República Argentina al albergar una nueva e imponente edición del Campeonato Nacional de Judo de Veteranos.

Las jornadas de competencia, desarrolladas con un altísimo nivel técnico y organizativo durante el viernes 23 y el sábado 24, reunieron a los mejores exponentes de la disciplina del país, quienes llegaron a la tierra colorada para revalidar títulos y demostrar su plena vigencia en el tatami.

En este exigente marco competitivo, la delegación representante de la Capital del Monte escribió una página dorada para el deporte local al alcanzar una efectividad del cien por ciento: los cuatro atletas obereños que se presentaron lograron colgarse una codiciada medalla en sus respectivas categorías.

Después de un prolongado período de ausencia en los circuitos competitivos oficiales de la categoría Máster, la Escuela Municipal de Judo Comunitario, Inclusivo y Adaptado de Oberá concretó un regreso verdaderamente soñado al Campeonato Nacional.

La institución, que se ha consolidado a lo largo de los años como un faro de contención social y desarrollo deportivo en toda la Zona Centro de Misiones, demostró de manera contundente que la pasión inquebrantable, la perseverancia y el estricto compromiso con el entrenamiento sistemático no reconocen barreras etarias ni limitaciones físicas de ninguna índole.

El desempeño de las representantes femeninas del plantel fue superlativo y acaparó todas las miradas de los presentes en el moderno complejo posadeño. La experimentada judoca Érika Briz, compitiendo en la exigente Categoría M3 (destinada a deportistas de 44 años) hasta la divisional de -57 kilogramos, se consagró flamante campeona argentina y se alzó con la medalla de oro tras superar a rivales de enorme jerarquía técnica y táctica.

Lejos de conformarse con el título máximo de su rango etario, Briz redobló la apuesta deportiva y compitió paralelamente en la Categoría M2 (también hasta -57 kg), donde evidenció una destreza admirable que le permitió adjudicarse un valioso segundo puesto y la consecuente medalla de plata, cerrando un torneo individual perfecto.

Por su parte, la competidora Siomara Daura ratificó el excelente presente del judo femenino obereño al presentarse en la Categoría M2 (37 años), dentro del riguroso límite de peso de hasta -70 kilogramos.

Con una performance sumamente sólida y combates resueltos mediante lances de gran factura técnica, Daura se subió al segundo escalón del podio nacional, coronándose subcampeona y aportando una nueva medalla de plata para la exitosa delegación misionera que hizo vibrar las gradas del CEPARD a lo largo de toda la competencia.

En la rama masculina, la vasta experiencia y la innegable tenacidad fueron los estandartes indiscutibles de la jornada. Raúl Paredes, compitiendo en la siempre difícil Categoría M7 (61 años) con un límite de peso de hasta -73 kilogramos, dejó en claro ante el público y los jueces que el judo es una filosofía de vida integral que perdura intacta con el paso de las décadas.

Con combates estratégicos, máxima concentración y una gran capacidad de resolución en el agarre, Paredes conquistó un muy celebrado tercer puesto que le otorgó la medalla de bronce.

En la misma sintonía de excelencia deportiva, Raúl Repiso se presentó en la Categoría M6 (hasta -66 kilogramos) y revalidó todo el sacrificado trabajo realizado en los duros entrenamientos diarios al adjudicarse también el tercer escalón del podio nacional, sumando otra presea de bronce para engrosar de manera definitiva el medallero de la provincia anfitriona.

Estos inmejorables resultados competitivos obtenidos en la capital provincial trascienden ampliamente la frialdad de las estadísticas deportivas.

Para la Escuela Municipal de Oberá, estas cuatro preseas representan el fruto tangible de incontables años de trabajo silencioso, de un esfuerzo mancomunado, de una dedicación plena y, fundamentalmente, de una manera integral de entender al deporte como una poderosa herramienta de transformación social.

Los veteranos que hoy suben al podio son el ejemplo directo y palpable para las nuevas generaciones de jóvenes judocas que se inician tímidamente en los diferentes barrios periféricos, demostrando que la disciplina, el respeto por el rival y la superación personal son valores inquebrantables.

Cabe destacar puntualmente que la brillante cosecha de medallas en este certamen nacional de veteranos no es un hecho aislado en el calendario de la institución obereña, sino el magnífico corolario de un año 2026 sencillamente espectacular.

Durante la presente temporada de alta competencia, el judo comunitario, social, inclusivo y adaptado de la ciudad de Oberá logró mantener una presencia constante y destacada en múltiples torneos, abarcando distintas categorías formativas y exigentes disciplinas competitivas.

Todo este arduo trabajo de base, sostenido por un cuerpo técnico comprometido, tuvo su punto culminante y su mayor reconocimiento a nivel global con una experiencia internacional de carácter histórico y sin precedentes para la región: la participación oficial en el exigente Campeonato Mundial de Judo Down.

Este prestigioso certamen ecuménico, que se llevó a cabo recientemente en Suecia, permitió que los atletas misioneros adaptados pudieran viajar al viejo continente para medir fuerzas y compartir el tatami con los mejores exponentes del planeta, dejando en lo más alto el prestigio deportivo de la Argentina.

El Campeonato Nacional disputado exitosamente en el complejo de alto rendimiento del CEPARD no solo sirvió para consolidar definitivamente a Misiones como una plaza fuerte y sumamente capacitada para la organización de eventos deportivos de gran magnitud, sino que ratificó el rumbo certero de los proyectos de contención a largo plazo.

La delegación de la Capital del Monte, con sus cuatro relucientes medallas colgando en el pecho de sus experimentados atletas, sigue demostrando con hechos concretos que el judo es mucho más que un simple deporte.

Es un sinónimo de inclusión, compañerismo y oportunidades para todos.

Redacción RPD Noticias

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