"Esa plata ya no va a la ANSES" Jubilados de Oberá advierten sobre el desfinanciamiento previsional

Irma Saraceni, referente del Grupo de Adultos Activos, alertó sobre el impacto de la reforma laboral en las jubilaciones actuales y futuras. El grupo mantiene su protesta semanal todos los miércoles en la Plazoleta Güemes.

Marcelo Telez
23 feb 2026 · 12:37 · 3 min de lectura
"Esa plata ya no va a la ANSES" Jubilados de Oberá advierten sobre el desfinanciamiento previsional

La docente jubilada Irma Saraceni, analizó con preocupación las consecuencias que la reforma laboral impulsada desde el gobierno nacional tendría sobre el sistema previsional argentino.

Su diagnóstico fue contundente: la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) representa, a su entender, un golpe directo a la sostenibilidad de las jubilaciones, tanto de quienes hoy cobran un haber como de quienes aún trabajan para obtenerlo en el futuro.

El eje de la crítica apunta a una modificación en el destino de los aportes patronales.

Según explicó Saraceni, hasta ahora los empleadores contribuían con un 3% destinado al sistema previsional gestionado por la ANSES. Con la reforma, esos recursos serían redirigidos hacia un fondo administrado por la Comisión Nacional de Valores para financiar indemnizaciones por despido.

"Esa plata ya no va a la ANSES, va a un fondo que manejarán los 'timberos' financieros. Ya están desfinanciando las jubilaciones de hoy", advirtió la referente.

Una reforma con múltiples aristas

Saraceni también abordó otros puntos de la normativa que generan alarma entre trabajadores activos y pasivos. Uno de ellos es el pago de indemnizaciones en hasta 12 cuotas, una medida que, según la referente, deja al trabajador despedido en una situación de alta vulnerabilidad económica al impedirle contar con los recursos necesarios para reorientar su vida laboral.

Otro aspecto cuestionado es la posibilidad de abonar hasta un 20% del salario mediante vales o mercaderías. La referente no dudó en trazar un paralelismo histórico: comparó la medida con el sistema de "vales" que regía en los almacenes de ramos generales hace más de un siglo, calificándola como un retroceso inaceptable en materia de derechos laborales.

A esto se suman especulaciones sobre futuros cambios en la edad jubilatoria, que elevarían el umbral a 65 años para mujeres y 70 para varones, profundizando lo que el sector describe como un proceso de desmantelamiento del Estado de bienestar.

El caso Misiones

La situación en la provincia presenta particularidades propias. Saraceni, jubilada del Instituto de Previsión Social (IPS), aclaró que la caja previsional misionera es de gestión provincial y, por tanto, no depende directamente de la ANSES.

Sin embargo, advirtió que no está exenta de la crisis: la deuda que la Nación mantiene con Misiones y el deterioro del contexto económico general también golpean al sistema local.

En ese marco, destacó especialmente la situación de los jubilados municipales, quienes perciben los haberes más bajos de la región y se encuentran entre los más expuestos.

"Protestar me otorga dignidad"

Frente a lo que calificó como un "retroceso histórico", Irma Saraceni convocó a la movilización.

Si bien reconoció que el sector jubilado carece de herramientas de presión gremial directa como la huelga, sostuvo que la participación ciudadana activa es tanto un derecho como una responsabilidad.

"La democracia no es solo votar; es levantar la voz cuando no estamos de acuerdo. A mí, protestar me otorga dignidad", concluyó.

El Grupo de Adultos Activos de Oberá mantiene su convocatoria de protesta todos los miércoles a las 9:00 horas en la Plazoleta Güemes, bajo la consigna de que "los jubilados no son material de descarte".

Redacción RPD

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