El Poder Judicial cada vez más lejos de la Justicia, por Pedro Ríos

La historia argentina recordará la "Causa Cuadernos" no solo por las fotocopias, los bolsos o los manuscritos escolares, sino como el punto de inflexión donde el Poder Judicial decidió soltarle la mano a la Constitución para aferrarse a una agenda política.

Marcelo Telez
5 may 2026 · 18:55 · 3 min de lectura
El Poder Judicial cada vez más lejos de la Justicia, por Pedro Ríos

Lo que se vendió como una cruzada histórica contra la corrupción, terminó siendo una maquinaria aceitada para perseguir opositores.

Es necesario analizar cómo los tribunales de Comodoro Py mutaron de ser un espacio de resolución de conflictos a convertirse en una oficina de redacción de títulos de diarios.

La Causa Cuadernos es el ejemplo más obsceno de esta transformación. No estamos hablando de culpabilidades o inocencias —esa es la discusión que la justicia nos debe— sino de las formas, que en democracia, son el fondo.

El método de la extorsión

El primer límite cruzado fue el de la libertad misma. La aplicación sistemática de la "Doctrina Irurzun" permitió que la prisión preventiva funcionara como un elemento de tortura moderna. "Confesás o te quedás en Ezeiza", parecía ser la consigna en los pasillos del juzgado del fallecido Claudio Bonadio.

Así, los "arrepentidos" no nacieron de un impulso ético de justicia, sino del pánico de empresarios y funcionarios a quedar tras las rejas de forma indefinida. Una confesión bajo coacción no es prueba, es un guion escrito por el miedo.

Los manuscritos de la duda

Luego, está la cuestión técnica que el periodismo de investigación ha desmenuzado hasta el hartazgo: las enmiendas.

Un chofer que escribe de corrido, con una precisión terminológica sospechosa, y cuadernos que aparecen, desaparecen, se queman y resucitan. Las pericias de Gendarmería y la Policía Federal confirmaron más de 1.500 alteraciones.

Tachaduras, nombres sobreescritos, fechas cambiadas. Si la prueba madre de la mayor causa de corrupción de la década está "intervenida", ¿qué queda de la seguridad jurídica en este país?

Un límite irreversible

Cruzar el límite significa también haber roto la imparcialidad. Cuando los tiempos procesales coinciden milimétricamente con el calendario electoral, cuando las cámaras no graban las declaraciones clave y cuando los jueces se eligen "a dedo" sin sorteo, la Justicia deja de ser un poder del Estado para ser un brazo ejecutor de una facción.

Desde La Mala Palabra, sostenemos que el verdadero peligro no es que se investigue al poder —eso es sano y necesario— sino que se use la estructura del Estado para anular al adversario político.

El Lawfare no es una teoría conspirativa; es la descripción técnica de un sistema donde el mazo del juez pesa más que el voto popular.

La Causa Cuadernos, en su estado actual, es un monumento a la irregularidad. Si permitimos que el fin justifique los medios, mañana cualquier ciudadano, sin importar su color político, puede ser víctima de un sistema que ya aprendió que puede saltarse todas las reglas sin pagar el costo.

Es hora de exigir una Justicia que se parezca más a la ley y menos a una editorial de campaña. Porque cuando el derecho se vuelve un arma, la democracia se queda sin escudo.

Pedro Ríos

La Mala Palabra | RPD Oberá

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