El Mundo no espera, del Mencho a Níger, pasando por Trump, por Daniel Barrios

Vivimos en una época en que los mapas se redibujan antes de que la tinta se seque. Y esta semana, como si el mundo quisiera confirmar que el desorden es el nuevo orden, los hechos se acumularon con una velocidad que obliga a detenerse.

Marcelo Telez
24 feb 2026 · 16:21 · 5 min de lectura
El Mundo no espera, del Mencho a Níger, pasando por Trump, por Daniel Barrios

Desde Buenos Aires, bajo una tormenta que no da tregua, intentemos ordenar el rompecabezas.

La "Reforma Laboral" y el yate de los privilegios

Empecemos por casa, porque la política doméstica tiene esa capacidad de revelar, en el detalle, lo que el discurso oculta en el titular.

El Senado está a punto de tratar la llamada ley de modernización laboral. Bien. Pero en el artículo 195 del capítulo 25 —titulado, sin ironía, «Reducción de la carga tributaria»— se elimina el impuesto a los yates y lanchas deportivas.

La pregunta es sencilla y devastadora: ¿qué tiene que ver un yate con el trabajo? Nada. Salvo que el trabajo que se quiere proteger sea el de quienes pueden comprarse uno.

Esperemos la explicación. Aunque algo nos dice que no llegará.

Trump en América Latina, "Dominio Total" sin eufemismos

La administración Trump dejó de disimular sus intenciones en el continente. La doctrina ya tiene nombre: dominio total, expulsión de China y Rusia de las Américas, y dolarización como proyecto estratégico.

Los movimientos concretos lo confirman. En Perú, Washington anunció una inversión de 15.500 millones de dólares para modernizar el puerto del Callao, el mismo donde desembarcó San Martín para liberar a ese país.

No es nostalgia histórica: es una base militar para contrarrestar el puerto chino de Chancay, la punta del corredor transoceánico que conecta Brasil, Paraguay y Bolivia con el Pacífico.

En Chile, la respuesta fue más directa: sanciones y retiro de visas a funcionarios del gobierno de Boric por planificar un cable submarino de comunicaciones con China. "Razones de seguridad nacional", dijo Washington. Traducción: aquí mandamos nosotros.

El mensaje llega fuerte y claro desde Miami hasta Santiago: quien elija mal de qué lado pararse, pagará el costo.

El fin del Mencho y el caos que viene

El domingo sacudió a México y al continente entero. La eliminación de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, el Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación durante casi dos décadas, no es el final de la historia. Es el comienzo del próximo capítulo, y probablemente el más violento.

La inteligencia norteamericana habría aportado los datos para localizarlo.

Tropas mexicanas lo hirieron en el enfrentamiento; murió en el traslado. Lo que vino después fue inmediato y brutal: cortes de ruta, vehículos incendiados, una fuga masiva de la cárcel de Puerto Vallarta, treinta muertos entre fuerzas de seguridad y civiles en menos de veinticuatro horas.

El narco no tiene vacíos de poder: tiene guerras de sucesión. Y en esas guerras, los que pagan son siempre los mismos.

El Golfo, Epstein y la telaraña del Poder

En el Golfo Pérsico, el ajedrez sigue sin resolverse. China desplegó el buque de reconocimiento Liao Wang junto a dos destructores frente a las costas iraníes. Sus satélites marcan en tiempo real la posición de cada barco norteamericano. Es guerra electrónica antes de que sea guerra a secas.

Trump negocia en Omán mientras amenaza en X. Irán no cederá su programa nuclear sin garantías que Washington no puede dar. Y Rusia advirtió sin rodeos: no toquen el programa nuclear iraní.

Mientras tanto, el caso Epstein sigue destilando su veneno. El arresto del ex príncipe Andrés —despojado de títulos, abandonado por su propia familia real— es apenas el último síntoma de una red que une financistas, espías, diplomáticos y poder político en una tela que ningún medio occidental parece dispuesto a desenredar del todo. Más conveniente vincular todo con "inteligencia rusa" y seguir adelante.

Pero la tela existe. Y cada hilo que se tira lleva al mismo lugar.

Ucrania: cuatro años de oscuridad

Este 24 de febrero se cumplen cuatro años desde que Rusia lanzó su operación militar en Ucrania.

Cuatro años de bombardeos, de frío como arma de guerra, de cifras que ya nadie quiere pronunciar en voz alta: dos millones de bajas ucranianas, un millón doscientas cincuenta mil rusas, entre muertos y heridos.

Las negociaciones avanzan y retroceden. Las bombas no tienen pausa. Y Europa observa con un miedo que ya no disimula.

Níger y el fin de la paciencia africana

Para cerrar, una noticia que merece más atención de la que recibe: Níger se declaró en estado de guerra con Francia.

No es retórica. Es la consecuencia lógica de décadas de colonialismo que nunca terminó realmente. Francia pagaba 24 centavos de euro por kilo de uranio cuando el mercado lo cotizaba a 14 euros. Hagan el cálculo. Y entenderán por qué el general Amadú Ibro no necesitó demasiadas palabras para explicar la decisión.

África se está cansando. Y ese cansancio, silenciado durante décadas, empieza a hablar muy fuerte.

Reforma laboral que protege yates, bases militares disfrazadas de inversión, guerras de sucesión narco, buques de guerra chinos frente a Irán, cuatro años de trincheras en Europa del Este, y un continente africano que rompe cadenas que creíamos invisibles.

No son noticias sueltas. Son las piezas de un orden mundial que se resquebraja. Podemos mirar para otro lado o podemos entender que lo que ocurre allá afuera termina, tarde o temprano, en nuestra mesa, en nuestro bolsillo, en nuestro futuro.

Entender la realidad, en tiempos como estos, no es un lujo. Es una obligación.

Daniel Barrios
Secretario de Redacción | RPD Noticias

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