El grito del monte, las Pymes forestales de Misiones, entre la parálisis y el olvido centralista

Misiones no es solo el verde que encandila al turista. Detrás de la postal, hoy late una angustia que huele a aserrín estancado y a máquinas que se apagan.

Marcelo Telez
28 abr 2026 · 10:50 · 6 min de lectura
El grito del monte, las Pymes forestales de Misiones, entre la parálisis y el olvido centralista

El sector foresto-industrial de la provincia —ese pulmón que oxigena la economía real, la de los pueblos del interior— ha lanzado un comunicado dramático.

Es un SOS dirigido al Gobierno Nacional y a los legisladores, pero sobre todo, es una radiografía del abandono. La cifra es un puñetazo al sentido común: las plantas están trabajando, en promedio, a un 40% de su capacidad.

No es una estadística fría; es el reflejo de miles de familias que ven cómo el sustento se astilla frente a una crisis que combina el desplome del consumo interno con una ceguera oficial que asusta.

La frontera, esa herida abierta

El documento del Sector Forestal PyMe es taxativo. Misiones tiene el 90% de sus fronteras con países que juegan otro partido.

Mientras aquí se discuten costos energéticos asfixiantes y una carga impositiva que no distingue producción de especulación, del otro lado de la raya —en Brasil o Paraguay— las condiciones logísticas y financieras parecen de otro planeta.

"La continuidad de miles de puestos de trabajo y de toda la cadena se encuentra hoy seriamente amenazada", reza el texto. Y no exageran.

El reclamo no pide dádivas, pide cancha equilibrada. Los productores, viveristas y aserraderos misioneros están viendo cómo los productos importados entran al país con alfombra roja, mientras ellos cargan con el lastre de un combustible caro y una energía que no discrimina al que genera valor en el territorio.

El pliego de condiciones para no morir

El sector ha trazado cinco ejes que deberían ser la hoja de ruta para cualquier funcionario con un mínimo de sensibilidad federal:

  • Tarifas energéticas diferenciales: Porque no se puede producir con precios de oficina porteña.
  • Logística y combustible: Un alivio urgente para una provincia que está a mil kilómetros de los centros de consumo.
  • Revisión impositiva: Frenar la asimetría que deja a la producción local fuera de combate frente a los vecinos.
  • Frenar la importación indiscriminada: Al menos hasta que la competencia sea, precisamente, justa.
  • Transparencia en la Ley 25.080: Que los beneficios fiscales lleguen al que produce y no terminen en distorsiones que solo favorecen a los más grandes.

Un modelo en juego

Lo que está en juego en Misiones no es solo el balance de una empresa. Es el arraigo. Cuando el aserradero del pueblo cierra, el pueblo se apaga.

La foresto-industria es el motor que dinamiza al transportista, al profesional, al comercio de cercanía.

El comunicado cierra con una frase que es un desafío: "El sector forestal misionero quiere y puede ser parte del desarrollo que necesita la Argentina".

El problema es que, para que eso ocurra, Buenos Aires tiene que dejar de mirar el mapa y empezar a mirar la realidad. Porque el monte grita, y el silencio de los despachos nacionales ya empieza a ser ensordecedor.

Un compromiso que no puede esperar: Sumar tu firma

La situación es de una urgencia que quema. Por eso, el sector no solo se queda en la queja, sino en la acción colectiva.

Se ha iniciado una campaña de adhesión digital para que cada trabajador, profesional o vecino vinculado a la actividad pueda respaldar este reclamo.

No es un trámite más; es la forma de visibilizar que detrás de cada aserradero hay una comunidad de pie. Participar toma menos de un minuto y la información será utilizada exclusivamente para dar peso social a este pedido ante las autoridades nacionales.

Podés sumar tu firma y acceder al texto completo en el siguiente enlace:
👉 Comunicado Público del Sector Forestal PyMe de Misiones

A continuación compartimos el comunicado del Sector Forestal

COMUNICADO PÚBLICO

Sector Forestal PyMe de MisionesMisiones, abril de 2026

Al Gobierno Nacional y a los legisladores nacionales por la provincia de Misiones

Las pymes del sector forestal misionero, prestadores de servicios, industrias y viveristas, junto a productores, trabajadores y profesionales vinculados a la actividad, atravesamos una de las crisis más profundas de los últimos años.

Con plantas trabajando en promedio al 40 % de su capacidad, caída sostenida del consumo y un número creciente de establecimientos que evalúan el cierre, la continuidad de miles de puestos de trabajo y de toda la cadena foresto-industrial de Misiones se encuentra hoy seriamente amenazada.

En la actualidad, la industria forestal pyme de la provincia enfrenta una fuerte pérdida de competitividad que impacta de manera directa no solo en la industria, sino también en los productores primarios, viveros, prestadores de servicios, profesionales y trabajadores vinculados a la actividad, poniendo en riesgo la continuidad de un sector estratégico para el desarrollo económico y social de Misiones.

Entre los factores que explican este escenario, se destaca de manera central la pérdida de competitividad frente al ingreso de productos forestales importados, provenientes de países con condiciones impositivas, energéticas, logísticas y financieras sustancialmente más favorables.

A ello se suma la desventaja estructural de Misiones como provincia de frontera (en el 90% de sus límites), que compite de manera desigual tanto con otras regiones del país como con los países limítrofes.

Misiones presenta una realidad productiva particular que requiere tratamientos diferenciales en materia impositiva, energética y de incentivos, a fin de corregir las asimetrías que hoy afectan seriamente su desarrollo. Estas desventajas, correctamente abordadas, pueden transformarse en una oportunidad para reactivar el crecimiento económico y social, con las pymes misioneras y los pequeños y medianos productores organizados como protagonistas centrales de ese proceso.

En este contexto, consideramos prioritario avanzar en los siguientes ejes de trabajo:

1. Costo de la energía: establecimiento de tarifas energéticas diferenciales para la industria,considerando el carácter estratégico del sector y la situación particular de la provincia.

2. Costo del combustible y la logística: implementación de precios diferenciales,especialmente para productores y actividades intensivas en transporte, fundamentalespara una economía de frontera.

3. Asimetrías impositivas: revisión de la carga tributaria nacional que hoy coloca a laproducción local en clara desventaja frente a países competidores de la región.

4. Política de importaciones: mientras no existan condiciones justas de competencia, resulta imprescindible revisar los aranceles y el ingreso de productos forestales importados que afectan directamente a la producción nacional.

5. Ley 25.080 de Promoción Forestal: evaluación del funcionamiento actual del régimen, en particular respecto del uso de beneficios fiscales, con el objetivo de evitar distorsiones y situaciones de competencia desleal que perjudiquen a las pymes.

Entendemos que estos puntos requieren un análisis profundo y consensuado, y que los instrumentos diferenciales deben orientarse a estimular el desarrollo productivo, con el objetivo de lograr una actividad sostenible y autosuficiente en el mediano y largo plazo. Asimismo, cuando los precios internacionales se vean distorsionados por subsidios u otras políticas externas, resulta necesario evaluar cada situación de manera específica.

Desde el sector forestal misionero reafirmamos nuestra voluntad de competir, invertir y generar empleo, pero con reglas justas y equitativas. Cuando la industria funciona, se dinamiza toda la cadena productiva: productores, viveros, servicios, transporte y trabajo local, generando valor y arraigo en el territorio.

La situación es crítica y requiere respuestas urgentes.

El sector forestal misionero quiere y puede ser parte del desarrollo que necesita la Argentina para crecer.

Sector Forestal Misionero

Redacción RPD Noticias

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