
El ajuste impactará directamente en los surtidores de todo el país a partir del próximo domingo. A partir del 1° de febrero, llenar el tanque será más costoso en toda la Argentina.
El Gobierno nacional confirmó una nueva suba en los Impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (CO2), una medida que busca regularizar de forma escalonada los tributos que se mantuvieron parcialmente congelados durante los últimos años.
El impacto en el surtidor
Según lo establecido en la normativa publicada en el Boletín Oficial, el incremento se traducirá en montos fijos por litro que las petroleras trasladarán al precio final. El esquema para febrero queda definido de la siguiente manera:
- Nafta (Súper y Premium): El impuesto sube $16,773 por litro, sumado a $1,027 por el gravamen al dióxido de carbono.
- Gasoil: El incremento impositivo será de $14,372 por litro, con un adicional de $1,638 por CO2.
- Zonas Diferenciales: Para el gasoil en regiones con alícuotas específicas, el ajuste extra será de $7,782.
Estrategia de "actualización gradual"
Desde el Poder Ejecutivo señalaron que la decisión de no aplicar la totalidad de los aumentos pendientes —que arrastran saldos de 2024 y 2025— responde a la necesidad de moderar el impacto inflacionario en el bolsillo de los consumidores.
El decreto 74/2026 posterga nuevamente una parte de la actualización prevista, reprogramándola para el mes de marzo. Esta estrategia intenta equilibrar la meta de déficit cero con la sostenibilidad del crecimiento económico.
Excepciones regionales
La normativa ratifica que se mantendrá el tratamiento diferencial para el consumo de gasoil en zonas desfavorables. Esto beneficia directamente a:
- Provincias patagónicas.
- El departamento de Malargüe (Mendoza).
- El partido de Patagones (Buenos Aires).
Dato clave: La Ley 23.966 exige ajustes trimestrales basados en la inflación (IPC). Sin embargo, la decisión de postergar estos aumentos durante 2025 le significó al Estado una pérdida de recaudación superior a los USD 2.300 millones.
El factor "Frontera" y la asimetría de precios
A diferencia de Buenos Aires, donde el aumento se aplica sobre una base de precios más baja, en Misiones el costo logístico ya eleva el precio final.
Con esta nueva suba de $17,80 promedio por litro (sumando ICL y CO₂), la brecha con los países vecinos se altera:
- Erosión del consumo vecinal: Durante periodos de brecha favorable, el flujo de paraguayos y brasileños cargando combustible en Posadas, Iguazú o Bernardo de Irigoyen inyecta liquidez al comercio local. Este aumento, sumado a los previos, sigue encareciendo el producto argentino en dólares, reduciendo ese "turismo de surtidor".
- Competitividad: Los fletes que traen mercadería desde los puertos centrales se encarecen, lo que termina impactando en el precio de los alimentos en la góndola del supermercado misionero.
Impacto en el agro y la industria forestal
Misiones tiene una economía basada en economías regionales (yerba mate, té, tabaco y madera) que dependen críticamente del gasoil.
- Cosecha y flete corto: El aumento de $14,372 por litro de gasoil (más el CO₂) afecta directamente el costo de mover la hoja verde desde el monte hasta los secaderos.
- Maquinaria: La industria forestal, que utiliza maquinaria pesada de alto consumo, verá un incremento inmediato en sus costos operativos de extracción. Al no ser Misiones una zona beneficiada por las alícuotas diferenciales (como sí lo es la Patagonia o el partido de Patagones), el productor local paga la tarifa plena del impuesto.
Transporte y logística, El "Impuesto a la distancia"
Para una provincia que está a más de 1.000 km de los centros de distribución, cualquier movimiento en los combustibles es, en la práctica, un impuesto a la distancia.
- Transporte de pasajeros: Las empresas de media distancia que conectan el interior de la provincia con Posadas u Oberá suelen solicitar revisiones tarifarias tras estos ajustes impositivos para no perder rentabilidad.
- Logística de insumos: Casi todo lo que consume Misiones llega por camión. El incremento en el combustible para el transporte de carga se traslada de forma casi automática al costo de vida general de los misioneros.
Redacción RPD Noticias


