Dra. Sabrina Gimenez "Los miomas uterinos y la importancia de dejar de normalizar el dolor"

Marcelo Telez
27 jun 2026 · 16:37 · 4 min de lectura
Dra. Sabrina Gimenez "Los miomas uterinos y la importancia de dejar de normalizar el dolor"

La lluvia no frenó a la doctora Sabrina Giménez, especialista en diagnóstico por imágenes, que volvió a visitarnos en los estudios de #PrimeraMañana por #RPDOberá #FM97.5.

En su columna "Lo que el cuerpo no dice", seguimos metiéndonos de lleno en la salud de las mujeres de nuestra comunidad, esta vez para cerrar un tema que quedó picando y que genera muchas dudas en la consulta diaria: los miomas uterinos.

La verdad es que hablar de "tumores" asusta a cualquiera. Sin embargo, lo primero que hizo la doctora fue traernos tranquilidad y derribar mitos: estamos hablando de nódulos benignos formados por tejido muscular en la pared del útero. No son cáncer.

El tema es que son muchísimo más comunes de lo que imaginamos. Los números son claros: se estima que entre 6 y 7 de cada 10 mujeres van a tener un mioma a lo largo de su vida fértil.

Las señales de alerta: cuando la regla cambia las reglas

Muchas veces estos nódulos pasan desapercibidos porque no siempre vienen acompañados de dolor. Entonces, ¿cómo nos damos cuenta? El síntoma más frecuente, según nos explicaba Sabrina, es el cambio en el ciclo menstrual.

Hay que estar muy atentas a estas alarmas que el cuerpo empieza a encender:

  • Menstruaciones muy abundantes: Períodos que de golpe se estiran a 10, 15 o hasta 20 días.

  • Anemia crónica o aguda: Provocada justamente por esa pérdida constante y excesiva de sangre.

  • Presión pelviana: Una molestia o pesadez en la parte baja del abdomen.

  • Aumento del volumen del vientre: En casos más complejos, los miomas pueden crecer tanto que alteran el tamaño de la panza, llegando a medir 10 o 15 centímetros.

"Muchas mujeres llegan a la consulta y me dicen: 'Mi menstruación siempre me vino abundante y me duró diez días'. Naturalizan lo que no es natural por el simple hecho de que les pasó siempre", advirtió la especialista. Lo que pasa ahí adentro es que el mioma actúa como un obstáculo físico; el útero no puede contraerse bien para cerrar los vasitos sanguíneos y por eso el sangrado no para.

¿Tengo un mioma? No siempre significa ir al quirófano

Otra creencia vieja que la doctora se encargó de desmitificar es que el único camino es la cirugía o la extirpación del útero. Para nada. Cada paciente tiene su propio "contexto clínico" y el tratamiento va a depender de la edad, de si tiene otros problemas de salud y, fundamentalmente, de la ubicación de la lesión y de si la mujer quiere ser mamá o volver a serlo.

A los 20 o 30 años, en plena edad fértil, el abordaje es uno. Pasados los 40 o 45, cerca de la perimenopausia, la historia cambia porque estos nódulos tienden a achicarse solos debido a los cambios hormonales.

En el embarazo la cosa varía. Aunque no están directamente vinculados a la infertilidad, si el mioma es muy grande o está mal ubicado, puede hacer un "efecto de masa", apretando el espacio del bebé, complicando la implantación de la placenta o provocando contracciones antes de tiempo. En esos casos específicos, como el que me tocó vivir de cerca con mi propia hija, la intervención a tiempo es la que permite que después todo llegue a buen puerto y podamos abrazar a un gurí sano.

La clave está en los controles anuales

Acá es donde el diagnóstico por imágenes se vuelve fundamental. Como bien aclaró la doctora entre risas, "el ecógrafo es el aparato, la ecógrafa no existe; somos especialistas en imágenes". Su trabajo es el mapa que le permite a los ginecólogos y obstetras ver qué pasa adentro del cuerpo antes de que aparezcan las complicaciones graves, como una hemorragia de emergencia.

Los controles anuales no son solo para la edad fértil; son cruciales desde la primera menstruación hasta después de la menopausia. Cuidarse es preguntar, no dejarse estar y sacarse las dudas.

Si necesitás hacer un control o querés consultar con la Dra. Sabrina Giménez, agendá el nuevo número para solicitar turnos: 71 9030.

Nos volvemos a encontrar en dos semanas acá en la radio. Ya quedamos invitados para el próximo episodio, donde vamos a hablar de otra patología muy frecuente, dolorosa y que a veces tarda años en diagnosticarse: la endometriosis.

A cuidarse, que la salud se construye todos los días.

Aprovechamos para invitarles a ver y compartir la entrrevista completa

Redacción RPD Oberá

Publicidad
Publicidad