¿Dónde están los responsables civiles? por Marcelo Telez

Hoy hace años 49 era miércoles. Y la Argentina amanecía con una tapa de uno de los diarios más vistos en ese entonces, y tal vez el más influyente ahora, que decía “Total Normalidad. Las Fuerzas Armadas han tomado el control del gobierno”.

Marcelo Telez
24 mar 2025 · 21:42 · 11 min de lectura
¿Dónde están los responsables civiles? por Marcelo Telez

No era el primer golpe de Estado que tenía nuestro país. Había empezado la historia el 6 de septiembre de 1930, derrocando a un presidente electo por el voto popular, Hipólito Yrigoyen, para imponer un proyecto diferente, el cambio...

Y siguieron los golpes, pero éste, el último golpe de Estado como se lo conoce por las fuerzas militares, no era igual a los anteriores.

La costumbre, tal vez, hizo pensar a algunos que hubo golpe en el 43, golpe en el 55, hubo golpe en el 66, pero otros golpes. Y ciertamente no era nada más que otro golpe.

Evidentemente, en el día de hoy 24 de marzo, que celebramos, que recordamos, que conmemoramos a la Memoria por la Verdad y la Justicia, se conmemora a las víctimas del terrorismo de Estado.

Ahora bien, ¿cuántos somos las víctimas del terrorismo de Estado?.

Si ponemos en contexto que el gobierno derrocado en el 24 de marzo de 1976 tenía una deuda externa de 7.800 millones de dólares,y el 10 de diciembre de 1983 el gobierno militar que se iba dejó una deuda de 46.500 millones de dólares, no sólo son víctimas del terrorismo de Estado, aquellos que sufrieron la desaparición de sus familiares, hasta la persecución, la cárcel y el exilio, sino que esa dictadura militar todavía tiene sus marcas en nosotros.

Entonces ante esa situación, esta caracterización de entender que los militares han sido los culpables, deja algo en el medio, no fue una dictadura militar... fue un genocidio, producto de una dictadura cívico-militar.

Y los responsables civiles nunca fueron juzgados, nunca fueron buscados, mucho menos condenados.

Si recordamos que el ministro de Economía del gobierno del General Jorge Rafael Videla, se llamaba José Alfredo Martínez de Hoz, nombre que todavía figura en uno de los pabellones más importantes de la Sociedad Rural Argentina, entenderíamos un poquito más, por qué terminaron siendo el chivo expiatorio.

¿Y quiénes en el medio de todo esto permitieron eso?…

El pueblo lo estaba esperando al golpe, digamos, se sabía que venía un golpe, sólo faltaba ponerle fecha, nada más.

Porque fue anticipado el golpe, había condiciones objetivas, había condiciones subjetivas, claro que sí; habían accionado de organizaciones armadas, como en muchos otros países de Latinoamérica y del mundo, en Italia estaban las Brigadas Rojas. Y las Brigadas Rojas, en democracia, fueron juzgadas y están todavía algunos cumpliendo su condena. ¿Por qué? Por qué cometieron delitos, obviamente que sí. No hay que romantizar esa época, hay que, como dicen ahora ¿no?, buscar la verdad completa…

La verdad completa lleva algunos otros aspectos, algunas otras facetas.

En la verdad completa hay que ver quiénes han sido cómplices de que esto sucediera, porque los que titularon de esa manera, el 24 de marzo, después decían que hubo enfrentamientos, ¿2 contra 40 cuando iban a allanar un domicilio...?

Sí, había gente armada, claro que sí; ¿pero cuántos estaban armados?, ninguno de estos 4 que están acá (Susana Ferreyra, Juan Figueredo, Juan Mariano Zaremba, Pedro Peczak) estaban armados.

El arma que tenía Susana Ferreyra era ser maestra, el arma que tenía Pedro Peczak era ser agricultor que defendía a los colonos. Lo mismo con Mariano Zaremba que era estudiante, y Juan Figueredo era maestro.

Eso sí que era peligroso.

¿Pero para quién? ¿para los militares o para los que nunca fueron jugados?....

Y ahí tiene mucho que ver el peso de las corporaciones mediáticas. Nosotros somos periodistas, nosotros trabajamos en medios.

Estamos en Oberá, pero me refiero a quienes son los dueños de la palabra, a quienes son los dueños de los centímetros publicados en cada vez menos diarios, pero los que están inundando las redes, o los que tienen, por ejemplo, el monopolio de muchos canales, y casi casi el monopolio de todas las telecomunicaciones ahora.

Entonces, ¿qué hizo la dictadura entre varias cosas?

Obviamente, todos los canales que eran privados, en esa época yo puedo referirme a dónde estaba, que estaba en Buenos Aires y tenía 14 años y estaba en el Secundario, pero los canales eran Canal 2, Canal 9, Canal 11 y Canal 13, porque Canal 7 era del Estado, los intervinieron.

Y entonces, ¿quién podía hablar? ¿de dónde uno se podía informar?.

Si cuando decían que hubo una fuga, estaban hablando del fusilamiento de Margarita Belén, acá en Chaco, en donde hubo compañeros nuestros, compañeros misioneros.

Entonces, la responsabilidad que esos medios tuvieron, el día en donde le pusieron fecha de caducidad a la dictadura, fue señalar a la dictadura, porque de golpe y porrazo la Argentina se dio cuenta que había viviendo una dictadura, y aparecieron las revistas, antes había revistas, Revista Gente, Revista Para Tí, revistas que habían participado en 1979 en una campaña que decía que los Argentinos éramos Derechos y Humanos, porque donde se podía denunciar era en Europa, porque había compañeras y compañeros que tuvieron la posibilidad de tener el salvoconducto de irse “porque si te quedas acá te matan”.

Pocos se pudieron ir.

El 24 de marzo de 1976 a las 6 de la mañana en su parroquia, el padre José Czerepak, el cura del Movimiento Agrario de Misiones, tenía un unimog del Ejército esperándolo a las 6 de la mañana, a un cura... ¿qué tenía, Czerepak? ¿tenía granadas Czerepak ?. No, tenía la palabra, y tenía la posibilidad de denunciar.

Entonces, todos ligamos ese silencio, y ese silencio se pudo sostener exclusivamente bajo las condiciones que los medios principales pusieron, y esos medios utilizaron a esa dictadura para sus negocios, entre otros Papel Prensa.

Entonces, si sos dueño del papel publicás lo que vos querés, entre otras cosas. Y fueron utilizados como para decirnos que íbamos ganando en 1982, cuando nos hundían al General Belgrano.

Y nosotros trabajamos en medios, somos gente de medios, pero no somos esos medios, somos medios locales,somos medios que aspiran a estar cerca del vecino, de la vecina, de la realidad de Oberá, y no desentenderse de la realidad que pasa en otro lugar.

Pero en ese, en 1976, ¿qué había?

El Pregón Misionero en ese tiempo no salió, tuve la posibilidad de hablar con Carlos Gil Navarro y me contó que ellos estaban en plena refacción, entonces ellos no publicaron porque no estaban saliendo el Pregón.

Porque si no, uno termina por lo que ahora se conoce como copiar y pegar, siendo parte de esa estructura, en donde multiplica cientos de veces la misma información generada desde un solo lugar.

A partir de esta situación, los que garantizaron la impunidad de la pata civil de la dictadura, fueron los grandes medios de comunicación, porque eran cómplices.

Para terminar, hay unos testimonios que me parece importante, sobre todo en el día de hoy.

Este libro está alcance que quien quiere, se llama Nunca Más, y se hizo con la recopilación de los datos de la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas. Que tuvo fallas, René Favaloro, renunció a la CONADEP, que estuvo integrada por personas emblemáticas, pero Favaloro renunció porque la Comisión no podía investigar los crímenes de la Trilpe A. Es decir, previo 24 de marzo no había que investigar. Fue de alguna manera una concesión.

Pero dice, en un momento acá, en el Nunca Más, pero en la página 13, al inicio, el que quiere y tal vez no quiere leer todo, con que solo lea la advertencia:

“No se excluye la posibilidad de algún error, ni se descarta la existencia de muchos otros casos que pudieran ser más ilustrativos para cumplir esa finalidad”.

En el Nunca Más hay 8.961 casos denunciados.

Pero hubo gente que no podía ir a Buenos Aires a declarar, hubo familiares que fallecieron porque eran papás de alguien joven y que pasados los años de la dictadura el dolor mató muchos padres y madres…

¿Y quién podía viajar tal vez de San Vicente hasta Buenos Aires a declarar?
¿O desde Jujuy o desde el sur del Sur?…

Quiénes agarran de ese número, 8.961, sale de acá (Libro Nunca Más) y aclara al principio del informe que hay más. De hecho, por un documento desclasificado de las Fuerzas Armadas, en 1978 el Ejercito Nacional había revelado que había 22.000 muertos.

Todo esto está, lo busca y el que quiere, lo encuentra el que quiere, pero lo cuenta el que puede. Porque nosotros no tenemos un micrófono tan potente como para que se escuche en todo el país.

El testimono de dos familias

Y pasaron cosas por supuesto, decía acá en Oberá.

Esto contaba Anita Peczak, la hermana de Pedro Peczak. Dice Anita “Pero cuando lo detuvieron mi hermano Pedro, todavía llegué a tener una pizca, una pizca de esperanza, llegé a pensar, que si lo detuvieron vivo, ¿por qué le iban a matar? no mató a nadie, dirigía un gremio. Los agricultores les pedían, yo escuché varias veces que le decían, Pedro, vos vas a ser la punta de la flecha y nosotros te seguimos, somos los que siguen. Entonces yo tenía una pequeña esperanza de que Pedro iba a quedar deteniendo,bueno puede ser que lo hagan sufrir un poco. Pero nunca, nunca pensé que lo iban a matar así, como un perro, porque no había motivos para matarlo. Yo sé que de diferencia entre los grandes acopiadores de té, de yerba, por supuesto, pero él siempre iba desarmado. A veces me pregunto, ¿cuándo lo mataron? a juicio de que ¿por qué?. ¿Por qué lo torturaron la Enrique buscando a Pedro? ¿A Juan?. Ni siquiera Pedro había hecho nada,a mi madre, no mereció ella esos empujones, tirarle a la balanza, para que se siente, porque ella decía ¿qué hacen con mi hijo?, y cuando ella lo decía le tiraban la balanza. Algunos soldados no querían maltratar a mi mamá, entonces aparecía otro soldado y los castigaba, porque ellos no podían, el corazón de ellos no daba para lastimar una viejecita. Siempre me pregunto, ¿qué hemos hecho, tan grave, para que toda una sociedad nos juzgue y que fueron tan pocos los que nos entendieron?.

Y también, otro de los testimonios, es el de Dante Saraceni.
Dante estuvo detenido y en algún momento, en este otro libro que es nuestro “Nunca Más”, este es “Misiones Historias con nombres propios”, es una recopilación de testimonios que hizo la Subsecretaria de Derechos Humanos, de mano de Amelia Báez que era la subsecretaria en ese momento, de los casos misioneros, que son y muchos y están todos, los cuatro casos estos y otros más.

Relata Dante “Los militares hicieron una parte del daño y la sociedad civil hizo otra parte. Me refiero a la de divulgar, inventar que nos mataron, que atendieron heridos de la guerrilla, que estaba sin piernas, sin brazos, que eran guerrilleros, etcétera. Oberá era fatal. Te traían noticias terribles. Una vea una persona nos dijo, que habían encontrado los dientes postizos de Arturo Brandt. Yo no tengo idea hoy, si tenía dientes postizos o no. Eran esas las noticias o inventos que divulgaba la gente”.

Podemos decir que la dictadura al final triunfó, porque instaló cuestiones que todavía están adentro nuestro.

Yo recuerdo que en el obelisco, un lugar emblemático de Buenos Aires y de la Argentina, es el obelisco, había un cartel circular que en 1978, en pleno Mundial, creen rotaba y que decía “El Silencio es Salud” en supuesta alusión a los ruidos de los autos en el centro porteño…

El Silencio es Salud... ¡callate la boca!.

Y también dice Dante Saraceni “Nos tocó vivir una etapa post militar también, difícl, porque en un momento de la democracia, en la que ya no eran los militares, sino la sociedad civil la que juzgaba a los que han sido presos políticos. El ‘por algo habrá sido’ era un estigma para nosotros. En la paredes de Oberá por ejemplo escribían: ‘Saraceni comunista’. Nuestra hija, que ya sabía leer, nos preguntaba el significado del mismo”.

Fue necesario el Terrorismo de Estado para imponer un plan económico.

Hoy los golpes no tienen esa misma forma de ser. Los golpes no necesitan de la fuerza de las armas.

Pero ahí estamos en el medio, como dicen algunos, de una batalla cultural y que queremos la verdad completa…

Y creo que sí que es necesaria la verdad completa. La verdad que digan dónde estuvieron los responsables y dónde, por ejemplo, el último ministro de Bienestar Social del general Reinaldo Benito Bignone, que tuvo como ministro de Bienestar Social, a Navajas Artaza.

¿Les suena ese apellido? ¿Les suena Las Marías?…

Tendremos el valor de pedir que se investigue, o nos quedaremos pensando que algo habrán hecho…

Como para agregar algo, a aquellos que dicen que no fueron 30.000 sólo les preguntaría, ¿de qué lado de la picana vos estabas?.

Marcelo Telez

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