De aviones, negocios y secretos de Estado mal cuidados

Como todos sabemos la República Argentina, más bien la Administración Milei, adquirió 24 aviones F-16 de fabricación norteamericana y que estaban prestando servicios en la Fuerza Aérea del Reino de Dinamarca.

Marcelo Telez
27 dic 2025 · 13:19 · 7 min de lectura
Presidencia1

Con estos aviones, F-16 Block 10/15 MLU, con radar AN/APG-66 y misiles AIM-120 AMRAAM, se busca repotenciar a la Fuerza Aérea Argentina y mantiene alerta a Chile que ve como sus vecinos Argentina y Perú se equipan con elementos similares a los que tiene.

Recordemos que Chile dispone de F-16 desde 2006, con 46 unidades (10 Block 50 nuevos y 36 MLU similares a los argentinos).

Según consta en el acuerdo de compra el importe de la operación asciende a los 301.200.000 de dólares a los que deben sumarse 44.694 millones de dólares más para obras de infraestructura a realizarse entre 2024 y 2027. El acuerdo señala que se entregarán seis unidades por año y la primera media docena es la que acaba de llegar el pasado 5 de diciembre.

Cabe señalar que todo lo que todo los costos atinentes a comunicación de los F 16, sensores, equipo de guerra electrónica, su armamento Aire – Aire, Aire – Tierra y Aire – Mar no se puede informar por estar alcanzado por el “Secreto Militar” determinado en el Decreto presidencial 370/24.

Que son los F 16

Los aviones que adquirió nuestro país tienen una buena reputación en las fuerzas aéreas que los utilizaron a lo largo de sus casi 50 años de existencia. Veinticinco países los usan y los definen como “rápidos, ágiles y con excelente visibilidad por su cabina de burbuja.

Son capaces de patrullar, interceptar otros aviones, escoltar o atacar tierra. Incluyen radares modernos, navegación por satélite y armamento avanzado. En definitiva el Lockheed Martin F-16 Fighting Falcon es un avión de combate probado y capaz y que hará que la Fuerza Aérea Argentina recupere su capacidad supersónica”.

La duda está en si son operativamente suficientes para cubrir las necesidades de nuestras hipótesis de conflicto: los Eurofighter Typhoon que Gran Bretaña tiene en Malvinas (aviones de cuarta generación y media). Y nuestra otra hipótesis de conflicto: Chile.

¿Sigue siendo Chile nuestra hipótesis de conflicto? Ya lo evaluaremos más adelante.

Los antecedentes de la compra

En mayo de 2023 la embajada de Estados Unidos en la Argentina a través de su embajador Marc Stanley expresaba su preocupación por la posible incorporación de nuestro país de materiales construidos por China para las Fuerzas Armadas.

Stanley dijo en ese momento “Estados Unidos necesita tener más herramientas para ser competitivos con China en muchos casos” y ahí surgió la oferta por parte de la Administración Biden al Ministerio de Defensa de Argentina dirigido por Jorge Taiana de 18 aviones F-16 que operaban en Dinamarca.

La idea era que Argentina desistiera de la compra a China de 12 aviones de combate JF – 17 Thunder y de 40 vehículos blindados 8x8 para el Ejército. Posteriormente cambió el gobierno y el alineamiento automático con Estados Unidos postulado por Milei hizo el resto.

Últimos antecedentes de combate

Dado que los F-16 están operativos desde 1974 han intervenido en numerosas acciones de combate. Centrándonos en los últimos escenarios bélicos vemos que Estados Unidos perdió siete en la operación “Tormenta del Desierto”, producto del fuego antiaéreo iraquí realizado con misiles rusos; uno cayó en Afganistán por ametralladoras y otro cayó por quedarse sin combustible.

Posteriormente, también en Irak, un F-16 de Estados Unidos, al que se le reventó una rueda en pleno despegue, estalló en llamas y otro cayó al haber perdido el piloto la noción de que era tierra y que aire en una misión nocturna. Israel también perdió un F-16 al estallar un neumático en 2006 y otro más en un entrenamiento en 2010.

En mayo de 2025 se produjo un acto más del interminable enfrentamiento entre India y Pakistán en donde este último país hizo el bautismo en combate de los cazas de origen chino y se puede decir que fue una victoria pakistaní ya que derribó tres aviones Rafale de origen francés y un Jaguar británico gracias a la eficacia de los radares y el alcance de los misiles PL-15 chinos.

India declinó dar información acerca de sus bajas pero no continuó enviando aviones para atacar Pakistán, entre ellos sus F-16.

Hipótesis de conflicto y ¿secreto de Estado argentino?

Las hipótesis de conflicto militar de Argentina tradicionalmente han sido desde disputas territoriales como Malvinas o las disputas fronterizas con Chile, o amenazas extrarregionales.

En los últimos años, e influidos por doctrinas de Estados Unidos, se busca utilizar a las Fuerzas Armadas hacia un “enfoque moderno en defensa de la soberanía, lucha contra el narcotráfico o el crimen organizado, y tareas de apoyo en seguridad interior, con la preocupación actual centrada en amenazas no convencionales como el terrorismo, la ciberseguridad, y la necesidad de modernización para enfrentar desafíos geopolíticos actuales”, suponemos que la cuestión Malvinas siempre será una causa nacional fundamental.

Toda incorporación de equipamiento para la defensa debe ser bien recibida. Sobre todo si es de capacidad disuasoria o que implique alta tecnología y modernización de nuestras Fuerzas Armadas.

Como es lógico la operatoria vinculada con estos aviones debe ser tratada como Secreto de Estado, lo que nos lleva a una pregunta: ¿usted le daría acceso a un secreto personal a alguien que lo podría usar en su contra?

Esto podría pasar con el secreto que protege a nuestros nuevos aviones ya que supo que al frente del Programa de los F16 están dos generales chilenos, representantes de una empresa privada de logística militar. ¿Hay riesgo para la soberanía nacional?

Como ya dijimos, los F-16 son una herramienta para la defensa de la soberanía nacional. Ya aclaramos las hipótesis de conflicto de nuestro país, reforzadas por los constantes dichos de políticos y militares chilenos quienes establecen como su principal hipótesis de conflicto a la Argentina.

Esta opinión se ve reforzada por los hackeos que sufrió el Ejército de Chile, cuatro intrusiones informáticas en tres años, que robaron datos y documentos que se hicieron públicos.

En septiembre de 2022 fueron robados los correos electrónicos del Estado Mayor Conjunto de Chile y en mayo de 2023 hubo un ataque más amplio al Ejército. Todos los datos obtenidos fueron exhibidos en la Dark Web por un grupo de hackers llamado Rhysida.

Entre los datos más relevantes estaban detalles pormenorizados del personal de sus países fronterizos y que estaban dispuestos en las fronteras Norte, con Bolivia y Perú, y Sur con nuestro país.

Podían verse los datos del personal argentino, como sus números de teléfonos y horas trabajadas; el equipamiento y municiones de cada militar apostado en las fronteras y manejo ante un hipotético ataque argentino a través de la provincia patagónica de Tierra del Fuego y un amplio detalle de armamentos y de posibles acciones contra Argentina.

Chile insiste vernos como amenaza, y nos espía. Por ello cada elección en defensa deber planificada con detenimiento y mucha cautela para no entregar información estratégica a quienes pueden ser nuestros enemigos.

Los F-16 requieren mantenimiento, tecnología, espacios propios y una logística que nuestra Fuerza Aérea debe hacer desde cero.

Entre otras cosas se contrató a un Sistema de Automatización Logística, realizado por la empresa internacional Ilias (Integrated Logistic Information Automated System) que responde al Programa y Presupuesto de la Dirección General de Planes, dirección que tiene a su cargo de la planificación y funcionamiento de la Fuerza Aérea Argentina.

Los encargados del Programa son dos generales chilenos el General Leopoldo Porras y el General de Brigada Aérea Francis Muñoz Covarrubias.

Recordamos lo que dijimos más arriba: la contratación del Sistema Ilias no es pública, está comprendida dentro del secreto militar tal como dice una resolución firmada por el ex ministro de Defensa Luis Petri en noviembre de 2024, y que comparte con toda la operatoria y logística de los nuevos aviones.

Valga como dato: el recientemente electo presidente de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, publicó en la red social X en 2020: “Argentina ya nos ha robado suficiente territorio a los chilenos. Espero que el Gobierno se ponga firme frente a los delirios expansionistas de la izquierda radical argentina”.

Siempre las políticas de Defensa Nacional llevan polémicas o desacuerdos que pueden darse por diferencias políticas, ideológicas estratégicas o incluso de intereses económicos incentivados por quien será el proveedor de armas, provisiones o indumentarias para nuestras Fuerzas Armadas.

La compra de los F-16 no escapan a ello, esperemos que los intereses de la Nación Argentina priven por sobre los de los políticos que transitoriamente conducen los destinos de nuestra Patria.

Daniel Barrios

Corresponsal RPD, Buenos Aires

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