"Cuanto más jóvenes, mejor", Epstein y sus cómplices violaron a niñas
Jean-Luc Brunel le dio al depredador sexual a unas trillizas de 12 años como regalo de cumpleaños, según los documentos publicados.

Los documentos publicados recientemente por el Departamento de Justicia de EE.UU. señalan que entre las víctimas de Jeffrey Epstein, el fallecido financiero condenado por delitos sexuales, y su expareja y cómplice Ghislaine Maxwell, estaban niñas muy jóvenes.
Entre los archivos aparece una carta del bufete de abogados Marsh enviada en 2020 a Audrey Strauss, fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York.
"Aunque en las noticias se ha dicho que las víctimas de Epstein y Maxwell eran en su mayoría adolescentes, hay pruebas que sugieren que también abusaron de niñas más pequeñas. Según se informa, [el exagente de modelos] Jean-Luc Brunel le dio a Epstein como regalo de cumpleaños unas trillizas de 12 años", reza el correo.
Además, recuerda Marsh, una víctima de Epstein declaró en el documental de Netflix '¿Quién mató a Jeffrey Epstein?' ('Who Killed Jeffrey Epstein') que, cuando trabajaba como recepcionista en la mansión de Nueva York hacia 1995, "muchas chicas, niñitas, entraban y salían todo el tiempo".
Los autores también ofrecen una descripción detallada de una fotografía en la que se aprecian atrocidades cometidas contra una niña por parte de varios hombres. Se trata de una menor "de aspecto prepúber". En la imagen se observan cortes y sangre en su boca, en una pierna y en la zona genital; además, se aprecian hematomas en otras partes del cuerpo.
Asimismo, al revisar los blocs de mensajes telefónicos incautados en la basura de la casa de Epstein, los investigadores hallaron varias notas dejadas por Jean Luc Brunel, expone otro documento desclasificado. En una de ellas, de 2005, se lee: "Tiene una profesora para ti para enseñarte a hablar ruso. Tiene 2x8 años, no es rubia. Las clases son gratis y puedes tener tu primera hoy si llamas".
De igual forma, en un reportaje de la televisión australiana una de las víctimas reveló que Epstein buscaba chicas, "cuanto más jóvenes, mejor".
Por qué los archivos de Epstein son una bomba de relojería para las élites
Pocas expresiones han adquirido tanta carga simbólica en los últimos años como los 'archivos Epstein'.
Bajo esa etiqueta se agrupan miles de documentos y evidencias que, más allá del morbo, exponen fallas sistémicas en el control financiero, la rendición de cuentas de las élites occidentales y la protección de los menores de edad, que se convirtieron en blancos fáciles de abusos sexuales ante la total impunidad de los responsables de esos crímenes.
El caso del magnate financiero Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores para los más poderosos y ricos del mundo, no se cerró con su muerte en su celda de un penal neoyorquino en agosto de 2019.

A medida que la Justicia estadounidense iba publicando los correos electrónicos, fotos y videos relacionados con las escandalosas prácticas de Epstein y los invitados a su 'paraíso pedófilo' en su isla privada, el conjunto de documentos que se iba acumulando se convirtió en un espejo incómodo sobre cómo funcionan el poder, el dinero y la impunidad.
El origen de los archivos Epstein se remonta a investigaciones en Florida entre 2005 y 2008, que culminaron con un controvertido acuerdo judicial. Años después, tras la detención federal del financiero en Nueva York el 6 de julio de 2019 y su muerte el 10 de agosto del mismo año, las autoridades incautaron numerosos materiales en sus propiedades.
A ello se añadieron demandas civiles contra colaboradores, entre ellas las que involucraron a la expareja de Epstein, Ghislaine Maxwell, declarada culpable por un jurado en diciembre de 2021 y sentenciada a 20 años de cárcel en junio de 2022.
Así, los archivos Epstein llegaron a englobar un conjunto de materiales producidos y recopilados en diversos procesos penales y civiles, así como en investigaciones periodísticas: expedientes judiciales, declaraciones bajo juramento, comunicaciones electrónicas, registros logísticos con datos sobre vuelos privados, listados de visitas a propiedades y agendas.
Estos datos permitieron reconstruir patrones de movimiento y el alcance de los lazos sociales de Epstein, aunque no todos ellos equivalen por sí mismos a pruebas de delito.
Desde el inicio de la divulgación pública de los archivos Epstein, cuando en enero de 2024 se desclasificaron unos 40 documentos judiciales, las autoridades estadounidenses subrayan que la mera aparición de un nombre en una agenda o en un registro no evidencia una participación en los crímenes.
El año pasado, justo antes de Navidad, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó decenas de miles de páginas de documentos, que incluían fotos, transcripciones de entrevistas, registros de llamadas y registros judiciales. Muchos de ellos ya eran públicos o estaban fuertemente censurados.
La última tanda de documentos relacionados con el caso de Epstein se divulgó el pasado viernes 30 de enero.
Después de incumplir el plazo del 19 de diciembre establecido por el Congreso para hacer públicos todos los archivos, el Departamento de Justicia finalmente compartió cerca de 3,5 millones de páginas que arrojaron más luz sobre las atrocidades cometidas por el magnate y sus influyentes amistades.
Aparte de Epstein y Maxwell, los fiscales federales nunca acusaron a nadie más en relación con el abuso de menores, pero una de sus víctimas, Virginia Giuffre, acusó a Epstein de haber hecho arreglos para que ella tuviera encuentros sexuales en su adolescencia con numerosos políticos, magnates, académicos destacados y otras figuras. Todos los mencionados por Giuffre negaron las acusaciones.
Entre las personas acusadas estaba el entonces príncipe Andrés de Inglaterra, quien fue despojado de sus títulos reales tras el escándalo. Andrés negó haber tenido relaciones sexuales con Giuffre, pero resolvió su demanda por una suma no revelada. La mujer se suicidó el año pasado a los 41 años.
Los archivos revelan cómo Epstein cultivó meticulosamente su red entre los poderosos, incluso después de su condena por delitos sexuales en 2008, codeándose con figuras de renombre. Desde magnates tecnológicos hasta poderosos corredores de Wall Street y dignatarios extranjeros, en el enorme conjunto de documentos aparecen miembros de la realeza y muchas otras personalidades.
Hasta el momento, el impacto de la divulgación de los archivos ha sido principalmente reputacional. Entretanto, quedan preguntas sobre la red de cómplices de Epstein, los mecanismos logísticos y las fallas de supervisión de los sistemas judicial, regulatorio y corporativo que permitieron que los abusos persistieran.
La pregunta de fondo es incómoda: ¿qué señales se ignoraron y por qué? Sobre todo, teniendo en cuenta que los bancos, empresas de gestión patrimonial, operadores de aviación privada y organizaciones sin fines de lucro disponen de protocolos de alerta temprana e implementan prácticas de conocimiento del cliente y el monitoreo de transacciones.
Agencia RT


