A ochenta años de la Victoria sobre el nazismo, ¿quien ganó la guerra?, por Chritian Lamesa

Aun se sienten en Moscú y en toda la Federación Rusa los sentimientos de júbilo y emoción que se vivieron con motivo de las celebraciones por el octogésimo aniversario de la Gran Victoria soviética sobre el nazismo alemán.

Marcelo Telez
14 may 2025 · 15:52 · 3 min de lectura
A ochenta años de la Victoria sobre el nazismo, ¿quien ganó la guerra?, por Chritian Lamesa

Tanto en Rusia, como entre los pueblos de los países que formaban la Unión Soviética, no existen dudas acerca del sacrificio y el protagonismo del Ejército Rojo y del pueblo soviético en la victoria sobre la Alemania de Adolfo Hitler.

En Rusia no hay una sola familia que no tenga entre sus integrantes, por lo menos a una persona fallecida en la Gran Guerra Patria (1941-1945).

Sin embargo, en occidente, debido a la propaganda antirrusa, la verdad se ha ido desvirtuando y reescribiendo de forma tal, que ya no parece tan claro, para los ojos occidentales, cuales han sido los hechos reales, lo cual es un gran peligro, si no queremos que esta historia se repita, en una versión, que hoy implicaría el fin de la humanidad, sin demasiadas dudas.

Es por esto que, a lo largo de las siguientes líneas, vamos a hacer un breve repaso, no solo a los aspectos que demuestran que, sin el aporte y sacrificio de la URSS, la derrota del nazismo hubiera sido imposible, sino también recordar quienes fueron los que abonaron la llegada de Hitler al poder y su crecimiento, al punto de convertirse en el causante de la mayor tragedia en la historia de la humanidad.
Génesis

El ascenso de Adolfo Hitler al gobierno alemán, no fue solo fruto del descontento del pueblo alemán debido a las condiciones resultantes de la derrota en la Primera Guerra Mundial y del Tratado de Versalles, como se suele decir. En la llegada al poder del nacionalsocialismo, también estuvieron involucrados intereses económicos e industriales internacionales.

IG Farben, el poderoso consorcio industrial petroquímico alemán, con ramificaciones y socios en Europa y EEUU, como la Standard Oil (de la familia Rockefeller), entre otros, fueron los patrocinadores de Hitler, antes de su llegada al poder, y luego sus socios durante su gobierno de terror.

Mientras, especialmente en Europa, pretenden reescribir la historia equiparando al criminal y agresor régimen alemán con la Unión Soviética, único país que intentó denodadamente detener al nazismo y de este modo evitar la guerra, y una vez fracasado este intento (a causa de las potencias occidentales), fue quien pagó el costo más alto para salvar a la humanidad del nazismo, ofrendando 27 millones de vidas.

Así podemos ver como en el mismo viejo continente, no solo los gobiernos de muchos de los países que fueron cómplices de Hitler, sino también empresas privadas que se enriquecieron haciendo negocios con el Tercer Reich y explotando la mano de obra esclava provista por éste a sus fábrica, hoy ocultan su vergonzoso pasado y hay un mundo que parece permitírselo.

Christian Lamesa

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